Entrevista a CLAUDIA TEJEDA
¿Qué es para usted la poesía?
La poesía para mí es un órgano vital, un
tercer pulmón, un punto de apoyo para mantener el equilibrio. Es umbral entre
lo que se nombra y lo que no se puede definir. Es trabajo con la palabra. Una
búsqueda que no termina.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas,
sus premios, su actividad literaria?
Como poeta participo de muchos espacios,
fui promotora para la lectura en el proyecto de la Biblioteca Popular
Sarmiento, dí talleres de animación a la lectura para padres, talleres de
escritura para niños y adolescentes, participando en maratones de lectura
locales. Organizo el Café literario de las malas compañías y el encuentro de
verano Poesía en ojotas. Participé de mesas de lectura y encuentros
internacionales. Fui jurado de concursos. Prologué y presenté libros. Di
talleres de ontoescritura. Me formé en Arteterapia, Risoterapia y
ludopedagogía, coaching ontológico. Realicé recitales poético-musicales. Fui
parte de la Noche de los Museos en mi ciudad. Trabajé en dos proyectos de la
Estancia Jesuítica sobre “memoria afro” y un homenaje a una vendedora de pan de
nuestra ciudad como recuperación de nuestra identidad, junto a la gente del
taller de escritura creativa que coordino. Soy narradora oral fuera de estado.
He hecho algunas travesuras en literatura infantil.
Sigo formándome, creo que aún me falta
mucho que aprender.
Obras publicadas
Comencé a participar en concursos y a
obtener reconocimiento, entonces junté varios trabajos y coraje, le mostré ese
desorden a Oscar Salas y me animó a publicar el primer libro de poemas y
relatos “De hiedras y grietas” Los regalé casi a todos. Después publiqué Como
racimo de abejas (microficción) Andamios de pan (poesía) El rayo imperfecto
(1er. premio poesía Grupo Paco Urondo)
Con Carlos Medina publicamos
Anisacaterías. Un ojo con patio –
poesía -Los ángeles no tienen tumba y
después Trencadís, poemas de amor irregular - Mentiritas y enredos para leer
panza arriba- (infantil) - Libreta de almacén – poesía- Mención en el Concurso
Bioy Casares - Vapor de los membrillos- Antología personal Premio convocatoria
Elandamio ediciones.
Pájaros en la cabeza – poesía infantil –
Después del destierro – poesía- Colección
Ellas -
Un ropero que maúlla – poema ilustrado
(infantil) El libro de Joel – plaqueta –
Adivinero natural (Mamíferos)– colección de
adivinanzas -Francés de bazar - crónicas
cotidianas - Y Objetos perdidos - microficciones -
También participé en varias antologías
Premios:
1982-
Mención poesía Concurso Dirección de Cultura Alta Gracia
1985 – 1º premio Concurso “Síntesis
descubre creadores” poesía – cat. jóvenes 1987-
1º premios Grupo de teatro “Arcoiris” – cuento
1997 – Mención Certamen Nacional Farruco
Hermida – Deán Funes- poesía 1998 – 1º premio poesía – Concurso provincial
Falla
1999-
1º premio poesía – Concurso provincial Falla 2001- Mención poesía – Concurso provincial Falla
2003 – 1º premio poesía – Concurso provincial Falla
2004- 2º premio poesía – Concurso
provincial Falla
2005- 2º premio poesía – 1º premio cuento –
Concurso provincial Falla 2006 – 1º premio cuento – Concurso provincial Falla
2009-
Mención poesía – 9º Letras Guanusacate Jesús María
2010 – Finalista en poesía Reunión de
Voces- Grupo Pretextos-Bs. As.
Mención poesía – II Certamen Nacional
“Sendero de palabras” –Las Varillas- Cba. 2º Mención poesía – II Certamen
Nacional de poesía “Ramón Emilio Charras”
Distinción de API Artistas y pensadores
independientes por la obra poética, en
el
marco de la XXV Feria del libro Cba
1º premio Cuento breve –Certamen Noches de
poesía – Alta Gracia
1º premio poesía – Certamen Noches de
poesía- Alta Gracia 2011 – Finalista en
poesía Reunión de Voces- Grupo Pretextos- Bs. As.
1º premio III Certamen nacional de poesía
“Sendero de palabras” – Las Varillas –
Cba. 1º mención SADE seccional Cba. – poesía
2º premio narrativa breve – Noches de
poesía – Alta Gracia
1º premio poesía – Concurso provincial Falla – Alta Gracia
2014 – 1º premio edición – Concurso
nacional Paco Urondo – Villa María 2016 – 1º premio Abrazo de voces – XII
Encuentro Pretextas – Bs. As.
2019-
3era. Mención Concurso Nacional de poesía y cuento “Adolfo Bioy Casares”
categoría poesía
2020-
Tercer puesto Concurso de poesía – SADE San Miguel- Bs. As.
Finalista del premio poesía Rubén Reches –
Páginas de Babel – Ediciones Ruinas circulares en varias ediciones
2021 – Mención Certamen Quinto elemento
2023- Mención premio Concurso Anual
Fundación Argentina para la poesía
¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?
De chica me gustaron las palabras, ampliar
mi vocabulario, trabajar las imágenes, impactar a algún lector con mis
exageraciones. Escribía para la complacencia de mi maestra y para el orgullo de
mi madre. Cuando mi madre murió,
escribía para retener su olor, sus gestos, para inmortalizarla. Escribía
para imaginar otra realidad en medio de la neblina. Escribía porque me
enamoraba y se enamoraban mis amigas y me pedían poemas de amor a la hora de
Geografía. Y yo estaba en el corazón de todas las enamoradas sufriendo con cada
una, viviendo esos amores como si fueran míos. Escribía para comprender, para
saldar una deuda con la vida y sentirme valiosa porque era capaz de lograr una
metáfora. La poesía salva y me salvó. Después comencé a formarme, a aprender, a
ampliar el mundo. Todavía sigo aprendiendo.
¿Cómo definiría a su poesía?
Mi poesía intenta recuperar lugares
cotidianos, ver el mundo en el fondo de una tacita de porcelana. Mi poesía
completó el árbol genealógico que me falta. Hay mucho patio y mucha observación.
Hay ventanas hacia otras realidades. Hay mudanzas y futuro. Sé que mi poesía no
va a cambiar al mundo con un verso, pero intenta parecerse a un trapito húmedo
sobre una frente afiebrada.
¿Qué autores influyeron en su poética?
Juan Bughi me deslumbró en la escuela y la
poética de Juan Ramón Jimenez, después Borges, Cortázar, Pizarnik, Manuel del
Cabral, Girondo, Huidobro, Gelman, Drummond de Andrade, Pessoa, Madariaga,
Varela, etc. Poesía japonesa, los malditos. No sé , creo que si nombro a todos,
no terminaría jamás. Wislawa, Varela, Watanabe, Oteriño, Silber, Negroni, etc.
Nuestros compañeros de lectura. Todo de algún modo nos influye, nos convoca a
seguir una conversación con el poema que otro comenzó.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con
su poética?
La poesía no tiene un fin, según creo. No
intento convencer a nadie de nada con mi poesía. Solo intento rozar el corazón
de quien la lee.
¿Qué poema elegiría usted si tiene que
optar por uno en especial? ¿Por qué?
Si tuviera que elegir uno y solo uno, sería
el de Jorge Leónidas Escudero:
A OTRA COSA
¿Pongámonos bien la vida
que nos pusimos del revés?
En vez de alimentar historias de plomo
digamos cosas fáciles.
En vez de hacer de perro del hortelano,
o llorar a la luna porque no nos quieren,
echemos pájaros en el jardín de las
preciosidades.
Probemos saludar a desconocidos
a ver si aparece el amor,
pues qué delgado está el mundo,
qué pálido, y necesita apoyo.
Aventa una palabra uno y afecta al tiempo
futuro;
por eso hay que hablar con cuidado
y sonreír más.
Pongámonos bien la vida a ver qué pasa,
pues así como estamos se han desequilibrado
los bancos de las plazas
y si no intervenimos
¿a dónde va a ir la gente a tomar aire?
¿Por qué? Porque la poesía es ese banco de
las plazas donde ir a tomar aire.
¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo
largo de los años?
He quitado adjetivos principalmente. Quizás
me permito más lo narrativo. Sigo explorando las posibilidades de la poesía.
Intento gobernar las obsesiones aunque a veces se adueñan del papel y siguen
hablando de lo mismo, porque todo lo que le pasa al mundo es una cuestión de
amor y desamor.
¿Para usted se nace o se hace escritor?
Se nace sensible, pero quienes escribimos
nos aprovechamos de eso, lo exageramos. Pero no todas las personas sensibles
escriben. El escritor se preocupa por eso que nadie observa y se pierde, se
obsesiona por los detalles, por la palabra exacta. Creo las experiencias de
vida inciden en la manera de acercarnos
a la poesía. Y donde hay un poeta hubo algún docente o algún familiar que
alentó ese fueguito para que no se perdiera.
¿Qué consejos le daría a un joven
escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?
Que escriba para no perder a su niño
interior. Que juegue con las palabras, que lea y explore todas las voces
poéticas. A escribir se aprende escribiendo. Que se permita los errores porque
somos humanos. Que no entregue su esencia a lo artificial. Como dijo Samuel Beckett «Inténtalo de nuevo. Fracasa de nuevo.
Fracasa mejor»
¿Cómo ve usted actualmente la industria
editorial?
Es complejo el tema. Las pequeñas
editoriales luchan por sostenerse. Algunos, los menos, recurren a convocatorias
sin costo para los poetas, inventan recursos para hacerlo posible, publicitan,
distribuyen. Pero es difícil para su estructura llegar donde llegan las grandes
editoriales. A los poetas nos falta el apoyo económico para editar. La mayoría de las veces, editar es un
esfuerzo del bolsillo del autor o bien una tarea de preventa.
Si tuviera que recomendar un libro de
poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?
El libro del pescador - poesía de Roberto
Malatesta
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión
de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos,
revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?
Me parece una posibilidad muy interesante.
Desde que la poesía se comparte en redes, los accesos se han facilitado, por
ejemplo, la página de Gustavo es un abanico de voces poéticas sin fronteras.
Todo el tiempo estamos descubriendo un poeta diferente que vive del otro lado
del mundo y que si no fuera por la virtualidad no sabríamos que existe. También
existe el riesgo de fuentes no confiables, trabajos realizados con IA. Pero por
suerte son los menos.
Por último ¿Quiere usted agregar algo?
Agradecer tu trabajo generoso de abrirnos
la puerta y difundir nuestras voces. Gracias Gustavo, siempre.
Claudia Tejeda
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