Friday, November 04, 2011

Entrevista a CARLOS DARIEL



¿Qué es para usted la poesía?

Definir la poesía es una tarea imposible, además de inútil. Lo que sí puede intentarse es dar algunas aproximaciones acerca del lenguaje poético. En este sentido me inclino a pensar que el lenguaje poético es fundacional. Cuando un poema está logrado, lo que dice, se dice por primera vez. Lo que conlleva la escritura poética es algo del orden de una epifanía o una suerte de revelación del estado original de las cosas. La palabra poética dota de ser a lo que nombra.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Mis obras publicadas, todas en poesía, son “Según el fuego” (2004) y “Cuestión de lugar” (2007), ambas de Nostromo Editores y “Donde la sed” (2010) de Madedonia Ediciones. Ésta última fue distinguida con el Primer Premio de Poesía 2009 por el Fondo Nacional de las Artes.
También obtuve un Tercer Premio del Certamen de Poesía de la Editorial Baobabs, auspiciado por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires (2003).
Relacionado con la actividad literaria coordiné talleres literarios desde el 2004 hasta el 2009 y tuve columnas en “Tierra de Poesía”, programa de Radio Gráfica de La Boca, conducido por Ramón Fanelli y Marion Berguenfeld y en el ciclo de poesía “El Precio”, conducido por Jorge Figueroa.
Además desde el año 2003 he llevado y llevo adelante la conducción de ciclos de poesía en Buenos Aires y en el conurbano junto a colegas amigos.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

En un primer momento surgió como un juego, como un desafío. Allá por el fin de mi adolescencia yo no era explorador ni astronauta, entonces la forma de aventurarme a lo desconocido era escribir. Con el tiempo tomé la escritura como un trabajo. Ahora, sin abandonar la exigencia de una disciplina, digo, sin abandonar el mameluco, me vuelvo a poner la escafandra y retomo la idea del juego. Creo que nada se acerca más al concepto de lo poético como lo lúdico. Lo lúdico en el sentido en que lo ejerce el niño. Para el niño, el juego, es un camino de realización.

Esa inclinación a lo desconocido, a la aventura por conocer me llevó como de la mano hacia la escritura poética porque escribir poesía comporta, precisamente, escribir desde un no saber. Como dice en uno de sus artículos María Negroni: “no hay lenguaje instrumental en la poesía”. Tal vez por algo similar Antonio Porchia escribió: “el no saber hacer supo hacer a Dios”.

¿Cómo definiría a su poesía?

No la definiría.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Creo que en mi poética influyó todo lo que leí hasta el presente. Mi escritura es el producto de todas mis lecturas. Como les debe pasar a todos.
En cuanto a los maestros que “adopte” se pueden contar, entre ellos, a Porchia, Juanele, Girri, Juarroz, Pizarnik, Girondo, Giannuzzi, Aguirre, Calveyra, etc.
También alguien que no viene de la poesía sino de la narrativa pero cuya obra me ha enseñado, como pocos, la naturaleza de la palabra poética: Clarice Lispector.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Más allá de que mi poética es, para mí, un fin en sí mismo, recurro a ella como a una vía de conocimiento o como diría María Negroni, “una epistemología del no saber”.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Es muy injusto eso. Restringirme a elegir un solo poema es muy cruel, también. Por rebeldía voy a elegir dos breves pero de una intensidad y profundidad sin límite: Agua tan pura que casi/ no se ve en el vaso agua/ Del otro lado está el mundo/ De este lado, casi nada…// Un agua pura, tan limpia/ que da trabajo mirarla. (Manuel del Cabral). El otro poema: Cada uno está solo/ en el corazón de la tierra/ atravesado por un rayo de sol// y enseguida atardece. (Salvatore Quasimodo).
El primero lo elijo porque, como Eluard, yo también considero que nada puede describir mejor a la poesía como ese poema. El segundo, porque nos muestra con increíble transparencia y profundidad el estado efímero y de indefensión que caracteriza a la existencia humana.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Creo que ha ido trazando un camino hacia una mayor concisión y despojo, sin descuidar precisión y profundidad. El horizonte de mi escritura es la entrelínea, el vacío. Hacía eso intento llevar mi voz.
Mi último libro tal vez no se el mejor ejemplo de esto que comento porque en él conviven los textos breves e intensos con otros de mayor extensión y de corte narrativo. Sin embargo, mi próximo proyecto de publicación tal vez sea un libro de haikus, sobre el que estoy trabajando en su compaginación.
En última instancia, no hay nada definido por suerte en mi escritura, es una búsqueda persistente, una continuo indagar sobre el proceso de la escritura, escribiendo.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Creo que toda actividad humana es un proceso de construcción. Y en ese proceso intervienen muchos. Nadie nace solo, nadie crece solo y nadie construye ni se construye solo. Para mí, el escritor es aquella individualidad donde se cristaliza eso que llamamos autor y que para mí es un evento intersubjetivo.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

No le diría ningún consejo porque no me siento con autoridad para algo de ese orden. Sí le diría que haga todo lo posible para sentirse bien con lo que hace. Que dé de sí todo y aún más. Sería muy lamentable para ella o para él que alguna vez se diera cuenta que se guardo algo para nada.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

No estoy en condiciones de decir algo medianamente fundamentado al respecto porque carezco de la información suficiente para hacerlo. La pregunta es muy amplia y me excede. Pero sospecho que no todo lo que se publica es oro y no se publica todo el oro de la poesía contemporánea.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

De los últimos que leí sin duda recomiendo “La academia de Piatock” de Alberto Szpunberg.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?


Como todos los instrumentos se le puede dar un buen o un mal uso. En esos medios se encuentran cosas maravillosas y también cosas banales o más de lo mismo. En si mismo esas nuevas formas de difusión no son ni buenas ni malas. Están ahí. Su aporte a la cultura de los pueblos dependerá del uso que se le da.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?


No lo creo necesario. La entrevista fue bastante completa y amplia. Sólo agradecer la oportunidad que se me brinda para dejar mi parecer sobre las cuestiones del quehacer literario.

CARLOS DARIEL

Friday, October 28, 2011

Entrevista a ALEJANDRO LANÚS



¿Qué es para usted la poesía?

Poesía es ver flotar una hoja seca en un arroyo de montaña, ser el vuelo de una mariposa, sentir su fragilidad y su fortaleza, latir la impermanecia del día e ignorar qué sucederá mañana al abrir los ojos, o no.

Poesía son dos ojos que admiran la inmensidad y no agregan nada, es un lugar de contemplación donde el ego no existe, aún en los "poetas malditos" que precisamente no emulaban a la naturaleza, en esa última excreción del ser, cuando excretaban todo cuanto era inexorable decir, tampoco había lugar para el ego, pero también había poesía en el espanto.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?


En primer lugar, no creo en las "obras publicadas", menos en los "premios", tampoco en la "actividad literaria".


¿Qué significa que un autor tiene 15 libros publicados? Eso, ¿nos dice algo? Lao Tsé y Porchia escribieron un solo libro. Sócrates no escribió nada. Macedonio Fernández iba abandonando, en cada mudanza, de pensión en pensión, sus apuntes -sus discípulos los tomaban sigilosamente.


¿Qué significa que un autor recibe "premios"? Borges no recibió el premio Nobel …jajaja… Recuerdo, cuando un periodista intentó tocarle la vanidad, al haber ganado un premio europeo, J.L.B. le respondió: "…Los premios sólo me sirven para comprar tiempo..." (Pues iban acompañados de una remuneración). En todo caso, a un autor, cada uno, lo premia en su alma, a su manera, en soledad y no así un conjunto de ilustrados que sienten afinidad por este o por aquel, que asumieron el papel de "el prestigio" o que premian de antemano al escritor que la editorial quiere promover.


Por otra parte, no entiendo, ¿qué es una actividad literaria? Uno no se levanta a la mañana y dice soy poeta de 9 a 12, después de almorzar voy encontrarme con tal artista o me cartearé con tal escritor y a la tarde corregiré poemas. En otras palabras, No hay actividad literaria: hay vida, ahondamiento, o no hay literatura posible.


Decir algo de mi vida?


"No me gusta definirme,

me percibo en eterno movimiento.
Como si mi vida encarnara a una hoja
que muta constantemente
hasta desprenderse del último arraigo
y, medio volando, medio callando,
se deja caer a un arroyo de montaña,
donde fluye, trasmuta, se atomiza
hasta renacer en silencio...

Qué decir de mí, que no se vea en una nube..."


¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?


Comencé a escribir luego de leer "Voces", a mis 16 años, descubrí una manera de escribir diferente a todo lo que había leído hasta el momento, más escueta, despojada e intensa; al principio escribía como una búsqueda, para comprender el misterio de estar vivos. Antes, buscaba certezas; ahora, en cambio, busco paradojas, interrogantes, mundos desconocidos.


¿Cómo definiría a su poesía?


Jamás definiría ni mi poesía ni la de nadie, no cometería tal pecado; otros, sí! De hecho, no me animaría a afirmar que, “lo mío”, es poesía.


¿Qué autores influyeron en su poética?


Todo cuanto he leído, escuchado y sentido ha influido en mí. (Más abajo menciono a algunos escritores)


¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?


El ahondamiento.


¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?


"Seguiré erosionándome, hasta ser."


¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Siempre se va desgranando, cada día es más limpio, más silencioso y despojado.


¿Para usted se nace o se hace escritor?


Todo escritor, aun el más talentoso, es un hacer y un deshacerse. Se toman decisiones cuando se escribe e infinitas más cuando se relee. Borges sentenció: "Publicamos para no seguir corrigiendo..." También dijo sobre Macedonio: "Lo he amado tanto hasta el plagio." Ese deseo de querer decir, de otra manera, aquello que a uno lo ha deslumbrado, aún plagiando a su propio maestro, una especie de mentira compartida.


¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este **bello camino de la PALABRA?


Lo más importante, a mi manera de ver, es ser uno mismo. En los inicios, al sentir que uno domina el lenguaje de otro, uno puede tentarse a no ser, sin embargo, el hallazgo mayor de un escritor es encontrar su "*propio" lenguaje, su propia voz. *Aunque, no considero que haya algo realmente propio, casi todo es adquirido, heredado; no obstante, en la literatura como en el resto del arte, hay una voz propia, hermanada con la de algunos maestros, una voz que tiene su pulso y su ritmo que es distintiva de otras, que está a un paso más allá de las influencias, si bien, siempre sobrevive una hermandad: si uno lee a Ciorán, ve también a Nietzsche.


**No afirmaría que es solamente bello el camino de la palabra, para un esteta puede serlo, pero, para un alma sensible a las inquietudes del alma, es espinoso y a veces tortuoso el camino de la palabra.


¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?


El nombre lo dice: INDUSTRIA EDITORIAL. ¿Qué ve una industria? Mercados. ¿Si no los tiene? Los inventa. De ahí surgen los premios, los escándalos, las peleas y los mundillos de miserias, competencias y envidias. Me pregunto, ¿qué tiene que ver eso con la literatura? …jajajaja… Hace unos años atrás, Bonifacio del Carril, editor de EMECÉ, eligió "Umbrales" para ser editado en marzo de 2002. Apenas tenía 30 años cuando firmé el contrato con aquella prestigiosa editorial. EL 23 de diciembre de 2001 me fui de viaje para "apartarme" de la crisis argentina y volver en marzo con buena energía para la presentación de mi libro. En el medio del viaje, GRUPO PLANETA, absorbió a EMECÉ, quedaron tan solo cuatro empleados de más de cien; me propusieron dilatar la edición para mayo, en abril me comuniqué con mi "nueva editora", le hice diversas preguntas fundamentales para un escritor, a lo que me respondió tajante: "Alejandro: yo no elegí tu libro, lo heredé." Inmediatamente descubrí de qué se trataba una industria editorial...


Nueve años más tarde, un incendio desolador, “envolvió” mi casa. Haber tomado contacto, de hecho, con la impermanencia renovó mi deseo de editar. Al mismo tiempo, hubo un acontecimiento misterioso: exactamente un mes antes del fuego, había escrito algunas “astillas de poesía” premonitorias:


"El fuego deshizo todo, menos los nombres."

"Observo la impermanecia de las cosas

con mi pensamiento de arena."

"En esta isla desolada donde los pájaros mueren volando."


"Todos nos iremos de prisa, hacia la nube negra."

"En este sudario de vigilias,

de noches mustias, de lágrimas de fuego."

"Una tarde de inspiración puede destrozarlo todo."


"Como un infierno sin nombre.

Como un pantano sin tiempo."

"Hay que morir hasta morirse.

Hay que morir hasta en las cenizas.
Todo tiene que morir para nacer de nuevo."

Fueron varias las miradas poéticas que aludían al fuego y que anticipaban el devenir. Movido por la búsqueda de un renacimiento espiritual y por la añoranza de "dejar algo" antes del fin, estos “Umbrales” me dieron el ánimo necesario para continuar y me impulsaron a editar. Lo cierto es que, luego del infierno, tuve la urgencia de concebir “Umbrales” por mi propia cuenta, sin detenerme a buscar una editorial.


Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc. ¿Cuáles recomendaría?


Prefería hablar de escritores y no de géneros: Porchia, Pizarnik, Juárroz, Orozco, Borges, Pessoa, Baudelaire, Artaud, Rilke, Lao Tsé, Basho, Santoka, Ryokan, Wang Wei. Ciorán, Wittgenstein, Nietzsche, Montaigne. Oscar Wilde, Saint Exupéry, Hesse, Cortazar, Tolkien.


¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc.?

La literatura adquiere una nueva forma de llegada al lector y es digital, Paulo Coelho lo entendió primero que todos. Esto no significa que el libro va a morir, muta e incorpora nuevas formas y diferentes tipos de lectores, en un contexto donde reina la superficialidad de la lectura y de la escritura: hoy cualquiera escribe pavadas y tiene eco en pavos reales absorbidos por la virtualidad, pero existen a besados lectores en todo el mundo, en busca de escritores remotos, eso le da una expansión al mundo literario inimaginable, amén de que el artista toma contacto con el lector, ese vínculo es interesante pero también peligroso -ese es un capítulo aparte.


Por último ¿Quiere usted agregar algo?


Cuidemos a la naturaleza, a nuestros hermanos, a nuestros vecinos, a la madre selva, a la fauna, a los ríos y a los mares. Despertemos en conciencia, la literatura no es nada al lado de lo infinito, del universo, de este hacerse y deshacerse constantemente –que es Dios.


No creas en lo que dicen lo que "saben", tampoco en lo que cuentan los diarios y la televisión, todas las respuestas están en tu interior -que es de donde te alejaron en la infancia. La tierra es mucho más maravillosa que lo que hemos creado en ella, dejala ser, respetala, amala. Animate a crear una nueva realidad para todos. “Sé el cambio que quieras ver en el mundo.” Gandhi


ALEJANDRO LANÚS

Saturday, August 06, 2011

Entrevista a RAÚL FEROGLIO



¿Qué es para usted la poesía?

Una necesidad en momentos que no puedo predecir, un modo de expresión de lo que necesariamente tengo que decir. Una actividad que me acompaña desde siempre.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Comencé en la década del 70 escribiendo letras para una banda de rock que integrábamos en la escuela. En tiempos en que volvía la democracia, 82 al 86 hicimos experiencia de revistas alternativas, simultáneamente participé de talleres literarios en Rosario. En 1990 publiqué, a través de una edición cooperativa, el poemario “Del pájaro y la lágrima”. En conjunto con músicos participé de diversos espectáculos y presentaciones donde recitaba mis poesías. Esta actividad se mantiene al día de hoy. Publicaciones de plaquetas de poesía, en revistas y diversos blogs. No participo en concursos.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

A los 11 años, en la escuela, escribí mi primera poesía. No sabría contestar por qué.

¿Cómo definiría a su poesía?


Es difícil. No mi poesía sino la definición. Uno de mis paradigmas al escribir es, como digo la letra de una canción, “lo hondo y lo sencillo”, es decir, tratar de lograr profundidad en la búsqueda sin utilizar rebuscamientos ni elipsis que dificulten la compresión. Para mi la comunicación es un eje fundamental de mi expresión. Si no me entienden no me comunico y sentiría inútil el esfuerzo de escribir.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Mucho Neruda vivió conmigo en la adolescencia, los poetas del Nuevo Cancionero, Dávalos, Castilla, Lima Quintana, Tejada Gómez. También Juarroz, Gelman, Juanele Ortiz. Pavese, Pessoa.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Lo que dije en la pregunta sobre definir poesía.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Uno se tienta a gustar de lo último, pero es necesario que decante. Juan Carassai, un poema que habla de un bicicletero de mi barrio, es tal vez uno de los que más gustan cuando leo en público.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Uno aprende a prescindir de lo que sobra. Concentrar el lenguaje de modo de ser menos redundante y buscar con los recursos que se tienen el efecto buscado.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Uno es el producto de lo que ha vivido. Las lecturas con mi abuelo a los 5 años, los libros que me llegaron, primero de modo pasivo, y luego las búsquedas, van modelando un lector que se va formando. Cuando esto coincido con una gran necesidad de expresarse, aparece el escritor.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

No creo estar en condiciones de dar consejos, pero si tuviera que decir algo, esto sería profundizar la búsqueda, a través de las lecturas y el conocimiento del mundo, del arte, sus distintas expresiones. Tratar de volverse rico espiritualmente, cultivar el silencio y el pensamiento, y cuando no haya más posibilidades de seguir viviendo sin hacerlo, entonces, escribir.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Desconozco los pormenores de la industria editorial. La poesía nunca vende, y veo que abundan las ediciones de autor. Autores importantes que pagan sus ediciones para regalar después los libros. Una cosa es el arte y otra los negocios. En el caso de la poesía no viven juntos.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

Memorias de Adriano, de Yourcenar. Obra poética de Pizarnik. La poesía vertical de Juarroz. En el aura del sauce, de Juanele, pero estos son gustos absolutamente personales.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Me parecen útiles. Son una expresión de este tiempo que los poetas tienen que aprovechar si los acercan a sus lectores.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Agradecer la gentileza y la caballerosidad que prodigas hacia los demás escritores. Muchas gracias Gustavo.


© RAÚL FEROGLIO

Friday, August 05, 2011

Entrevista a RUBÉN AMAYA


¿Qué es para usted la poesía?

Es un compromiso, una actitud frente a la vida. Asumirse como poeta no consiste en escribir poemas. Es sostener con las actitudes cotidianas cada cosa que se escribe

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Tuve la fortuna de iniciarme y recorrer este camino, de la mano de poetas en serio. El primero que me prestó atención fue Cátulo Castillo. Luego Armando Tejada Gómez me tomó bajo su protección y me abrió caminos y escenarios. También recibí consejos y aliento de González Tuñón, Hamlet Lima Quintana y muchos otros. De mis llibros, supongo que hablan ellos mismos. De mi actividad, traté siempre de ser útil a las necesidades y derechos de los escritores. Desde esa inquietud, asumí la presidencia de la SADE Tucumán y otras responsabilidades.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Me crié en Ing. Budge, un barrio duro, pobre. En mi adolescencia sentí la necesidad de contarle a todos, que mi barrio, mi gente, no era lo que solían decir. Es cierto que había delincuencia, pero también había solidaridad, generosidad, compañerismo. Desde ahí partí, hasta buscar entender e interpretar a mi país, mi gente, el mundo que tocó vivir.

¿Cómo definiría a su poesía?

Como un testimonio.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Demasiados como para mencionarlos a todos.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Ser recordado como alguien que amó la vida.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?


Declaración Final

Me declaro solemnemente pobre,
Por situación y origen.
No dejaré a mis hijos
una situación acomodada
sino más bien comprometida.
No soy tipo de fiar,
por lo tanto,
niego que al partir me queden deudos,
a lo sumo, gente,
que alguna vez me haya querido.
Porque me alimenté con el asombro
del simple y cotidiano milagro de mi pueblo,
porque me fui muriendo en cada abrazo,
en cada ausencia que me habita,
reclamo el saludable derecho
de odiar a mis verdugos,
y amar hasta el incendio
cada agonía de mis enemigos.
Reconozco haber sido apenas un acróbata
con muy poca noción del equilibrio,
en la búsqueda feroz de la ternura.
Un solitario que sólo aprendió a partir.
Una interminable madrugada
de blasfemias, de sol y de ginebra,
se disparó el reloj y me voló el sentido.
He gustado la certeza del abrazo fraternal
y la tristeza de tantas dentelladas.
He saboreado el vino del amor y la esperanza,
cuando me nombran y los llamo
compañeros.
Mis puertas de partir ya están dispuestas.
Que no se culpe a nadie de mi vida


Porque expresa lo que quiero que recuerden de mi

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Entiendo que tomó más espacio, más calma, para expresar mis urgencias.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Es complejo. Entiendo que todos nacemos con capacidad creativa. Luego, las circunstancias de cada uno, le posibilitan desarrollara o no. Aquellos que lo logran, determinan cuál será su lenguajes, la poesía, la pintura, la música. Etc. Quien se decide por la literatura, debe entonces capacitarse en el uso de su herramienta fundamental, que es la palabra.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?
Asumir que está lleno de espinas, y bancárselas.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Lamentable. Una industria que fue hegemónica en todos los países de nuestro idioma, incluso España, fue destruida no por dificultades económicas o financieras. Sino por objetivos políticos. Hoy, las editoriales reconocidas y dominantes, están en manos de las multinacionales. Los editores nuestros, sobreviven con un enorme esfuerzo. Publicar, especialmente poesía significa afrontar personalmente el costo de la publicación. Una vez publicada, no existe distribuidora que le interese.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

Profeta en su tierra, de Armando Tejada Gómez. Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Toda posibilidad de difusión, tiene que ser bienvenida. El tema es no enfrentarlos con la existencia del libro impreso.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Escribir equivales a levantar la voz, para ser escuchados en medio del tumulto. Hacerlo, para decir inconsistencias o pavadas, es un atentado a la cultura.

RUBÉN AMAYA

Wednesday, August 03, 2011

Entrevista a MARÍA JULIA DRUILLE



¿Qué es para usted la poesía?

Para mí la poesía es una forma de vivir, de contactarme con el mundo. Siempre miré las cosas desde otro costado, desde muy pequeña. Me d i cuenta cuando fui al colegio. Allí, me encontré con los otros y como mi visión siempre era distinta, me lo hacían notar. No por eso me callé.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Vivo de y por la literatura. Tengo varias obras escritas pero dos libros de poesía publicados. En el próximo mes de agosto sale mi libro de cuentos: Dispositivos del desencanto.
Trabajo como profesora de Literatura, doy un taller para adolescentes. Coordiné varios años un taller para escritores.
Soy la codirectora de Editorial Tersites, una editorial que tiene una colección de ficción ( Witold) y otra académica ( Noam).
Coordino con otra escritora el ciclo “La serendipia”, encuentro de narradores y poetas.
He recibido algunos premios de poesía y algunos otros de narrativa.
Me gusta mucho el encuentro con amigos poetas y el intercambio mutuo de escrituras. Es algo que me hace muy feliz.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Desde muy chica escribí. Siempre tuve conciencia de que la escritura me completaba como persona. Escribía cuando estaba mal,
Como catarsis, cuando estaba bien porque me brotaba y era imperioso hacerlo. Después escribí como afirmando el trabajo creativo. Ahora no lo sé, la escritura me constituye, me salva.

¿Cómo definiría a su poesía?


Fragmentaria, trata de atrapar lo inefable a veces,, otras es sencilla y despojada.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Cesar vallejo, Olga Orozco, Eliot, Huidobro, Pizarnik, entre otros.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Poder nombrar lo innombrable.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

De otros? Elegiría Altazor, de Huidobro.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Se ha hecho más concreto, con más imágenes, más cercano.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Hay una construcción de la escritura que lleva mucho tiempo. Es una discusión laberíntica, interminable y muy compleja. Personalmente creo que hay algo de ambos .

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Mucha lectura de poesía, mucho contacto con la palabra en boca de los poetas.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Difícil, pero vale la pena, cuando se da a luz un libro nuevo.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

Una novela: Conversación en La Catedral, de Vargas Llosa.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Muy interesante, una nueva forma de lectura.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Me gusta saber que en este mismo momento hay tanta gente, tantos amigos que escriben, que leen y forman parte de un mundo que no es el que los medios tratan que la gente crea.

© MARÍA JULIA DRUILLE

Tuesday, July 26, 2011

Entrevista a SUSANA ZAZZETTI



¿Qué es para usted la poesía?

es la necesidad de ponerme de pie frente a mí misma, darme después a los otros, encontrar sus voces con la mías. es necesidad de decir.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

soy la menor de ocho hermanos. papá ingeniero fallecido, mamá ama de casa fallecida hace seis años, punta de lanza todavía esta ausencia en mi alma. muerte de un hermano de l6, ahogado en el río para una navidad, llenó la casa de silencios. soy profesora en letras, lectora incurable, hipersensible incurable, frontal, respetuosa de valores, de elecciones de vida, de opiniones ajenas. nunca confronto, dialogo. hasta hace dos años di clases en colegios públicos, privados, (secundarios) y fui directora. hace l8 años coordino mi taller de escritura creativa. por vergüenza, por temor, o no sé, comencé a publicar en l999. luego las ediciones se sucedieron, trabajo mucho en el taller, en correcciones y presentaciones de libros, esto ad honorem, pero también soy ama de casa, lo cual me encanta poder hacer al fin yo. tengo un hijo reumatólogo en el hospital británico de buenos aires, uno que es ingeniero agrónomo que corre carreras con el viento pampeano y las semillas, y un marido que me acompaña a todos los acontecimientos, exquisita persona.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

comencé en la adolescencia, gracias a dos palabras de Lorca: " otoño enajenado", poeta al que amo con toda mi alma, comencé tal vez por mi gran introspección, el silencio que reinaba en mi casa. sentía la necesidad de crearme un mundo para mí.

¿Cómo definiría a su poesía?


la definiría, si cabe hacerlo, como la palabra que crece y madura, a veces quieta, a veces insolente, pero siempre como una urgencia de puente entre la realidad objetiva y el subjetivismo del sentir.

¿Qué autores influyeron en su poética?

no sé, quizás todos, de cada uno amé algo, siempre quiero parecerme a todos, lo cual además de imposible es inútil: cada uno sabe lo que vivió y una vida no se parece generalmente a otra, más allá de algún acercamiento. y cada vida es la poesía propia.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

mi único fin es que la palabra me sea liberadora, y, tal vez, si su mensaje vale, que trascienda.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

elegiría siempre: " responso a la muerte de garcía Lorca" de oscar castro, porque nunca otro poema me conmovió tanto como homenaje y por su belleza insuperable, para mí, en la literatura. ¿de los míos? alguno que todavía no escribí.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

ha cambiado tanto como ha cambiado mi vida. es - aunque un develador íntimo o social -, más sereno, más directo, intransigente. ya no me importan los adjetivos ni los signos, lo verdadero es la propia palabra.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

no sé, tal vez algo de cada uno. solamente creo que hay que sentir lo que se dice. comprometerse.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

leer, leer, variado, los de antes, los de ahora, los célebres, los clásicos, los anónimos, los humildes, los soberbios conocidos, los ignorados, para llegar a la valoración de la palabra.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

un amplio comercio, un comercio necesario.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

recomendaría que compren por intuición, además del gusto y el conocimiento personal.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

**estoy de acuerdo con las nuevas formas de difusión de la palabra: no sólo son puentes, acercan lo producido en todo el mundo, pero también a los poetas, a las personas, son apoyo y apertura cultural, permiten que se universalice la escritura.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Gracias, Gustavo, gracias por lo que me permitís. un abrazo.

SUSANA ZAZZETTI

Entrevista a LONG OHNI

¿Qué es para usted la poesía?

Una concepción de vida, es decir, todo.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Mi vida no podría ser contada, por muchas razones. La primera, es que la recuerdo poco y la segunda es que ha sido tan calidoscópica que no se sabría por dónde comenzar a contarla. Obras publicadas, sí, dos novelas, 3 libros de poesía, un libro de extraño género, muchas participaciones en antologías de poesía, cuento y ensayo, muchas notas periodísticas y muchas que se me olvidan. Premios: los hay, pero siempre me ha resultado odioso sacarlos a relucir. Actividad literaria: más allá de los datos puntuales, mi propia vida.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Sólo sé que no ha sido antes de aprender a leer. Sin embargo, rescato la memoria de mis tiempos analfabetos y recuerdo la desesperante curiosidad que me provocaban esas grafías en diarios, libros, manuscritos, cuyo sentido me estaba vedado y que constituían, para mí, un enigma y un desafío.
¿Por qué?. Bien, porque.

¿Cómo definiría a su poesía?

Espero que como poesía.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Están los que influyeron, los que influyen y los que influirán, con seguridad. Sería imposible nombrarlos a todos, pero, salvando los baches, de atrás hacia delante, Juan de Dios Peza, Rafael Pombo, los hermanos Quintero, José Asunción Silva, Moratín, Frost, W.Williams, Neruda, Guillén, Dalton, Pessoa, Quevedo, Petrarca, Cavalcanti, G.Benn, Plath, Whitman, Cardenal, Luis Franco, los clásicos españoles, y de los griegos, en especial Homero, Anacreonte y Alceo. Pero indudablemente, mi apego más personal se encuentra en la poética de Marechal.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Que si quedan cenizas, sirvan de abono.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Te diría que el poema que aún no se ha escrito, porque esto implicaría una nueva aventura.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Creo que no ha cambiado en lo esencial. Seguramente se ha ido enriqueciendo el vocabulario, pero no creo que hay cambiado el lenguaje como tal.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Creo que se nace, pero que no se hace si no se hace.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Que no trate de ser original, que sea auténtico, que apueste a ser lo mejor que él mismo ya es, que se aparte de los temores pero que sea despiadadamente auto crítico, que lea mucho, que vuelva sobre lo que ha leído, que se esmere en encontrar la palabra justa para decir lo que siente y lo que piensa, que no se apure en editar, que sea humilde, que se avive de que aquello que sabe es ínfimo en relación a lo que falta por saber, que le haga caso a la urgencia y que después de escribir, se lea y se escuche muy atentamente pues la poesía lo es si encierra, además, música.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Como una industria, exactamente y a la par de cualquier industria, sea de fabricación de calzoncillos o de cucharitas.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

¡Caray, toda mi biblioteca, por lo menos! Imposible responder a esta pregunta pues cada libro tiene su momento y sus momentos. ¿Cómo recomendar El Ingenioso Hidalgo y dejar afuera el Decamerón? ¿Cómo recomendar los Himnos de Hölderlin y dejar afuera la poesía de Huidobro?

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Creo que, a pesar del riesgo de que se filtren muchos textos de dudosa calidad, significan un camino inapreciable para llegar al mundo y para reunir voces y también un camino para contrarrestar la industria del papel higiénico impreso.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

¡Y sí, claro que sí! Que no me olvido que nos conocimos hace mucho, mucho tiempo, en Giribone, lugar impresentable, que no me olvido del abrazo intenso, sincero, de esa noche, que admiro tu trabajo, tu voluntad, tu entrega, tu persistencia, tu ser humano y tu poesía y, finalmente, que sepas perdonar mis cuelgues.

LONG-OHNI

Wednesday, July 13, 2011

Entrevista a OLGA LILIANA REINOSO


¿Qué es para usted la poesía?

Dificilísima respuesta. La poesía es tan inasible, tan indescriptible. Pero como dice qué es para mí, puedo arriesgarme a decir que es belleza movilizadora, es el inconsciente verbalizado, la desnudez del alma.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Después de 30 años de dar clase de Lengua y Literatura en todos los niveles, ahora hace tres años que soy una jubilosa jubilada, pero ni por un segundo me despegué de la actividad literaria. Coordino talleres literarios, recito, narro. Y por supuesto escribo y leo voraz y compulsivamente. He publicado cinco libros; tres poemarios: “Estar con vos”, “Palabra de Mujer” y “A quemarropa”. Un libro de narrativa: “Cuentos con descuento” y una historia testimonial de mi paso por la docencia “La Sembradora”. He ganado premios en diversos lugares del país y en España.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Tenía doce años cuando recuerdo haber escrito el primer poema. No sé por qué, supongo que porque tuve el deseo de expresarme de esa manera. Pasó mucho tiempo hasta que descubrí que era algo de vital importancia para mí.

¿Cómo definiría a su poesía?

Es una poesía donde se privilegia el ritmo. Podría decir que escribo dos tipos de poesía, una más coloquial que es para recitar y otra más nutrida de recursos que es para leer.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Borges, Neruda, Benedetti, Orozco, García Lorca, Miguel Hernández, Antonio Machado, Ester de Izaguirre, Ricardo Nervi.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

No me lo he planteado de esa manera, para mí escribir es sinónimo de felicidad y placer. No sé si quiero lograr otra cosa, aunque sí me importa que la lean y que les provoque alguna sensación estética y gratificante.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Elegiría el poema Cromático, porque creo que ahí estoy en cuerpo y alma, porque tiene ritmo de tango, porque me sorprendió en medio de las tareas hogareñas y tuve que suspender todo por la urgencia del parto. Y porque la gente dice que es un “poemimo”.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Soy demasiado fluctuante, tengo épocas en que soy más metafórica y otras más coloquial.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Cada uno nace con determinados dones, o talentos o inteligencias (Según la teoría de las inteligencias múltiples). Pero es imprescindible estudiar, capacitarse, leer. Escribir, escribir, escribir.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

1º) etapa volcánica (escribir lo que surja, a borbotones)
2º) etapa quirúrgica (corregir, corregir, corregir)
3º) tener un lector que sepa y no adule.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Con respecto a la poesía, es casi inexistente: es excepcional.
En los demás géneros, creo que demasiado comercial.
Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela, etc ¿Cuáles recomendaría?
No recomendaría libros, sino autores: Borges, García Márquez, Benedetti, Neruda, Kavafis, Gioconda Belli, Rosa Montero, Olga Orozco, Silvina Ocampo, Lorca, Machado, Quevedo, Joyce, Kundera, Galeano, Ángeles Mastretta y muchísimos más.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs, etc?

Me parecen interesantes y valiosas.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Por favor, poesía, no te vayas.

OLGA LILIANA REINOSO

Wednesday, November 10, 2010

Entrevista a AMANDA ESPEJO

¿Qué es para usted la poesía?

La poesía es...indefinible, pero si pudiera atreverme definirla sería ...una síntesis de sentimientos expresados con la palabra bajo el “ojo” crítico de la estética. La sensibilidad, la postura, la visión particular, formada por el devenir de cada cual, todo ello redunda en una creación que ha de reflejar en su hablante algo y mucho más acerca del poeta quien la escribe. Algo así...

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Yo, ante todo SOY MUJER (me parece especial eso), hija, madre, abuela y de un cuanto hay. Escribo desde siempre, pero no en forma determinada como comencé a hacer desde hace unos diez años atrás. Acabo de publicar mi primer poemario: No hay más que ESTO, centrado en las variables (algunas de ellas ) del erotismo. Mi realización en la escritura no se limita a la poesía y es en narrativa, en el género cuentos, en donde más he participado en convocatorias literarias y obtenido varios reconocimientos por ello.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Empecé a escribir de la forma que describo anteriormente, debido a un proceso de búsqueda personal que no pude definir sólo con la vida en pareja, la maternidad, el trabajo, etc. Sabía que faltaba algo, y no digo que sea este oficio de escribir lo que me completa, pero sí es la herramienta para acercarme a lo que busco: mi propio reconocimiento.

¿Cómo definiría a su poesía?


Como variada, predominando, tal vez, la amorosa, que sin poder evitarlo liga con otros temas igualmente valiosos y necesarios de referir, como lo filosófico, el sentido social, religioso, etc. Pienso que si aunara todos esos términos en el concepto “poesía humana”, estaría más que bien representada.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Varios...dependiendo de la edad. Me referiré (por nombrar algunos) a Gabriela Mistral, Gonzalo Rojas, Eduardo Anguita y, no aumentaré la lista pues, en el fondo, comienzo a nombrar a los que me gustan, pero no estoy segura de su influencia. Pienso que lo que más me ha influido es...la necesidad de crear, de buscar mi reflejo.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Encontrarme, encontrarme, encontrarme y comunicarme con el resto para ver si alguien se identifica conmigo. Eso significaría que no soy tan huérfana de especie.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

¡Uff!, qué difícil. ¿Mío dice usted? Tal vez el que identifica mi libro: No hay más que esto. ¿Por qué? Por ello precisamente, por lo inspirador que me resultó para seguir trabajando.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Ha cambiado en el sentido de ir perdiendo el temor a innovar, a experimentar nuevas formas y estructuras.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Pienso que ambas cosas, que pueden darse juntas o por separado. No creo que hayan reglas en esto.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Que sea él o ella misma...que no se contamine copiando estilos u ópticas que pueden impactar, pero que, al final, no pasan de ser un gesto de rebeldía pasajero y ultra abusado. Un llamado de atención efectista sobre un tema en particular, sin el peso o respeto suficiente para llamarse poesía.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Como siempre...un negocio como cualquier otro, y en los negocios siempre prima la ganancia. ¿Por qué pedirle más a un comerciante o empresario? Lo demás, lo distinto, hemos de lograrlo nosotros mismos: cambiarle el ritmo al baile, comprometernos con ello y mover las manos a la par que la lengua. Así...optimistamente, capaz que logremos algo, pero si no es así...¿de qué nos extrañamos? ¿Acaso no hay cientos de temas más urgentes que nuestra escritura? Estamos insertos en un planeta donde todo se está tambaleando. El pretender ahora, en esos tiempos de inestabilidad e ineficacia de gran parte de la sociedad que nos reconozcan como nunca lo han hecho...bueno, me parece que sería pecar un poco de candidez.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

De poesía....”Versos Robados”, un compendio de poesía erótica de cuatro autores chilenos de distinto prisma, muy lindo, además, como objeto.

De prosa... “La Amortajada”, de María Luisa Bombal.

De cuentos...¡el que pienso hacer! Fuera de broma, me cuesta decidir porque me gustan demasiados, pero me quedaré con “La Isla de los muertos”, De Bernardo Astudillo.

Mi novela favorita ha sido desde hace mucho “Cumbres Borrascosas”, de Emily Bronté, y ante ello no admito ningún cuestionamiento intelectual ni de ninguna clase.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Pienso que es muy bueno haber llegado a ello. Ya que las reglas del juego cambiaron y hay que adaptarse a los tiempos o morir, qué mejor que usar las herramientas que tengamos a nuestro alcance? Lo de los foros...no sé...por mi parte no tengo tiempo para ello y si dedicara todo el día a la red, E-mails, bloggear, redes sociales o llámese como sea, creo que no escribiría nada y, fuera de eso, también tengo vida propia aparte del teclado, así es que acepto y me congratulo de todos los avances, pero...usados con equilibrio, sin caer en la adicción.
Ahora...cambiar totalmente el libro de papel por el virtual...NUNCA.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Sólo agradecerte por el espacio y la atención que dedicas en él a todos nosotros, tus pares, que compartimos la misma afición-adicción-maldición-bendición de pasarnos la mayoría del tiempo soñando con cual será el tema y el resultado final de nuestra próxima creación.
Los que escribimos, a veces, porque es lo mejor que hacemos, o en su defecto...porque no existe otra cosa que podamos hacer bien.
¿Con cuál te quedas tú?


AMANDA ESPEJO

Tuesday, October 12, 2010

Entrevista a DANIELA DE ANGELIS




¿Qué es para usted la poesía?

Para definir la poesía voy a valerme de lo bellamente expresado por el Maestro Heidegger: la poesía es “el ocaso del lenguaje” -no la instauración de una condición donde no hay más lenguaje- sino que constituye el continuo y siempre renovado embestir del lenguaje contra sus propios límites extremos, donde naufraga en el silencio. La poesía es aquello que acaece en toda su permanencia. Y nos habita.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Hay una característica en mí que se ha afincado, y es la falta de solemnidad. Por ello esbocé una suerte de “Currículum mortis” en el que pude forjarme desde la construcción de lo colateral, lo que subyace, lo que no se ve, pero no obstante, Es. El humor y la ironía constituyen, para mí, recursos a los que apelo. Siempre es bueno reír de sí mismos. Reír como en la infancia. Y jugar.

CURRÍCULUM MORTIS
Nacida en un lunes de noche tormentosa, el 23 de marzo de 1970, a las 22.20.
Hija única -no se lea exclusiva ni excluyente- de Vilma Pacilio y de Antonio De Angelis.
Sin nombre elegido al momento de nacer, pues la partera protefizaba la llegada del futuro centro foward de Aprendices Casildenses.
Nieta de Roque Pacilio, artesano, inventor, hojalatero, lector, contador de historias en las siestas, amador de los gallos, el "muchacho más lindo del pueblo" -según la Nona Elena-.
Sobrina-Hermana de Quito Pacilio, Ángel desdentado cuya mente se astilló apenas parido –ciertamente, al leer lo aquí expuesto, los freudianos se sentirían tentados como frente a un gran banquete. Quien aquí (se) expone, prefiere el Banquete de Severo Arcángelo-. Su rayuela de cielo cesó en julio de 1981, cuando se despobló la infancia y hubo sismos.
Adolescente triste, quizás melancólica –Ahh!, nuevamente los freudianos disputándose el paisaje!!-, solitaria, ex – céntrica –por favor, léase bien: nada de matices exóticos en la palabra!-, rebelde no revelada -nunca rebelde way!-, casi-hippie –la contemporaneidad jamás estuvo de su lado!-; entrevistadora de Lisandro Viale –“...PI. PI, PI, Partido Intransigente, si te sentís rebelde, votale a Oscar Alende!...” rezaban los cantitos, allá, por el ’83, a sus 13 y pico-, reportera de Fabio Zerpa –y no tenía razón: no había marcianos entre la gente casildense: hubiera sido maravillosa la abducción!- Cabe realizar una proyección histórica que alterará por un un instante el orden cronológico que se intenta preservar, ya que este antecedente periodístico, esta suerte de incursión marcaría, muchos años más tarde, su historia: en una mesa de café, durante tres deliciosas centurias, pudo entrevistar al Maestro Fontanarrosa, quien no logró, a pesar de sus encantos, convencer a la susodicha para que volviera canalla a su hijo, ya Leproso desde el vientre-.
Fue electa Presidente del Centro de Estudiantes de su escuela secundaria -no obstante, fue censurado: al entonces director le encantaban las Marchas, mas no la Marchita!-; “Defensora de pobres” según la traducción que el prof. de Matemática Financiera hizo de su test vocacional –debe considerarse que por aquel tiempo, los tutores sólo se empleaban para las plantas, sobre todo, las torcidas-; atleta –se dedicó al Atletismo desde niña, al salto en largo –a pesar de su estatura: entre 1.60 y 1.64-, al Voley –la estatura, nuevamente, no fue obstáculo-, a Pelota al cesto –un deporte que, hasta hoy, continúa siendo un enigma para las propias jugadoras y el público masculino juvenil-, Natación –nunca logró aprender ni deslizarse en el estilo mariposa-, Sipalki-Do –aunque las tortugas ninjas no aparecían aún en la tele-; recolectora de figuritas de Sarah Kay –pseudo-indicio del Romanticismo de V. Hugo, según lo supo más tarde leyendo un ensayo de Ariel Dorfman-; lectora; descubridora de lugares inéditos para la escritura catártica y, ya asumida su Negritud, se graduó en 1987 de Perito Mercantil en el Nacional –primera condena kafkiana!- no sin antes rasurarse la ondulante cabellera –los skinheads gozarán jamás de su simpatía-.
Le propusieron matrimonio a temprana edad, y aceptó. Y se arrepintió 15 días antes de la boda, dejando al vestido en el perchero y al novio -libre de culpa y cargo y crimen-.
Militó sin demagogia, sin privilegios y cantó y recorrió la calle céntrica de la ciudad –invadiendo con fervor la consabida “vuelta del perro” que aún persiste- con el grito, junto a los muchachos de la Unidad Básica y los bombos -para luego sentir la decepción y la bronca y la impotencia- el triunfo de alguien que se dijo caudillo –crucen dedos, invoquen a los dioses del Olimpo, impregnen con sal los umbrales: es inmortal como Highlander, aunque ya enmohecido!-.
Durante la militancia, le ofrecieron formar parte de Cámara Junior, pero ella ya se declaraba leal a La Lepra rosarina. Tampoco aceptó ser parte del Club Leo, porque para ella los leones sólo deben estarse en las selvas.
Trabajó como vendedora de ropa femenina, de zapatos y de botones –nunca distinguió la sutil diferencia entre un camisero y un camisolero y las ventas, ciertamente, declinaron-; se opuso a realizar un curso sobre “Moños para regalos, Comunión y Afines”, pero finalmente asistió a desgano puesto que los moños son cosa seria.
Se desempeñó en la Biblioteca Popular y en dos farmacias detrás de los mostradores, como personal de limpieza. En los archivos de esa biblioteca dialogó con Asturias, Heidegger, con el Maestro Vallejo, pero no logró amistarse con Coelho.
Intentó dar vida -en el patio de atrás de su casa- a una huerta, pero las hormigas se confabularon –allí comprendió a Horacio Quiroga y su rabia espesa frente al naranjal devorado-; partió hacia Rosario –su lugar en el mundo- y fue Presidente del Centro de Estudiantes en el Profesorado –sin por ello adherir a la visión cíclica de la Historia que algunos teóricos se empeñan en sostener-.
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(En este breve espacio, el relato de la novela familiar se interrumpe, puesto que los lectores pueden subvertirla a su soberano antojo y empeño lúdico. Y es que los lectores siempre completan al texto.)

Se nació nuevamente un 6 de abril de 1999, cuando su hijo Estanislao le ofrendó el nacimiento.

Estanislao y yo, un día antes de NacerNos
Dejó de fumar durante dos años. Como conversa, no volviose insoportable -según confirmaron fuentes extraoficiales no provenientes de Clarín o La Nación-. Retomó el tabaco y la bicicleta. Se mantuvo fiel a algunas convicciones y fue infiel a la estupidez, a la soberbia y a la moda -también a las clases de patín, las tareas escolares de matemática y las cucarachas-. Persistió en la lealtad -consigo misma, que es lealtad-al-Otro-, la palabra de honor, los caleidoscopios y el eclecticismo. También en los helados.
No cree en los horóscopos ni en las solemnidades. Tampoco, en la santidad sin lodo. No asiste a velorios ni a las fiestas quinceañeras. No posee tarjeta de crédito -el lavarropas automático y el coche no son su utopía-.
Fue rubia, pelirroja y casi morocha -el peluquero del barrio se negó a realizarle tal procedimiento capilar-. Fue su propio juez. Fue su voz grave -lo que le valió la expulsión del Coro de Niños en la Escuela Primaria-. Es su lenguaje.
Junto a Adán Buenosayres, agonizó y se encebolló frente al Cristo de las Manos Rotas: como “...Niña-que-ya-no-puede-suceder...”, como "...Aquella"...
Murió muchas vidas. Vivió muchas muertes.
No fue atravesada hasta que “...un Nombre... ...Ala de la Paloma... ...Flor sin otoño... ...Rosa evadida de la Muerte..”, la leyó de pies a cabeza, de cara al cielo, de entrañas, sesos y alma. La encendió de belleza doliente. "...De Esplendor y Esplendente..." La bautizó "...Su Destinada..."
Y volvió a EnViDarse, porque como lectora apasionada de Don Leopoldo y por Existencialista, Siente, luego, Existe , y afanosamente Cree -sin la contingencia del ver- que “...Hay un día en que la sed del hombre da con el agua justa, y el exacto manantial...”

En verdad, más allá de las publicaciones, los trabajos y la actividad escritural –que aparecen en la biografía publicada en este espacio lúcida y solidariamente creado por Vos, Gustavo-, me gusta pensarme en tanto aprendiz… Obstinadamente, aprendiz… Soy mi lenguaje. Y Creo sin Ver.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿Por qué?

Mi primer poema fue dedicado a mi mamá y lo escribí en la escuela, en primer grado. Aún lo conservo: ¡era sumamente barroco en su enunciación! Mas se pronunció en mí la necesidad imperiosa de la escritura, al tiempo que me adentraba en la lectura de textos maravillosos. Nunca cesé de hacerlo.

¿Cómo definiría a su poesía?

Si debiera hallar un calificativo, la llamaría doliente, humana, existencialista. Mas creo que corresponde a los lectores la osadía –o la aventura- de relatarla.

¿Qué autores influyeron en su poética?

César Vallejo, Roland Barthes, Olga Orozco, Alberto Girri y Aldo Oliva, entre otros. Uno siempre cuenta con nombres faros y ese trasvase es constante, una suerte de continuum que se recrea, se re-construye, se extiende oceánicamente.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Nombrar al mundo, al Otro, para Serme, para seguir Siendo: “Para ser yo he de ser otro/ salir de mí/ buscarme entre los otros/ los otros que no son si yo no existo/ los otros que me dan plena existencia” –O. Paz-.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Elegiría, sin dudas, cualquier poema del Maestro Vallejo, por ejemplo, Un hombre pasa con un pan al hombro. Porque ese poema amalgama la condición humana en toda su estela doliente, su cauce y su desguase existencial.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Mucho, puesto que creo, todos quienes escribimos, en el comienzo nos sentimos más influenciados en términos de mimesis con algunos autores. Luego sobreviene el trabajo consciente, sudado, furiosamente apasionado sobre la propia escritura. Y en lugar del artificio, comienza a vislumbrarse el artefacto. Y sus resonancias.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

No se trata de una cuestión mágica o divina, ni tampoco de recetas. En verdad creo que constituye un trabajo permanente que, al mismo tiempo, exige de un profundo compromiso, nunca acabado: “la responsabilidad del arte”, según Bajtín. No creo en la figura del “poeta médium” forjada por Cortázar, en contraposición con la del “escritor profesional”. Hay, sí, en el poeta, la experiencia vital que impulsa a la palabra, la tensa, la liberta, la exhorta, la convida.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Leer, leer, leer… Tal como lo expresó Jorge Larrosa:
“…Como sólo podemos escribir repitiendo y transformando lo que hemos leído, contestaré parafraseando a Maeterlinnk. Escribir (y leer) es como sumergirse en un abismo en el que creemos haber descubierto objetos maravillosos. Cuando volvemos a la superficie sólo traemos piedras comunes y trozos de vidrio y algo así como una inquietud nueva en la mirada. Lo escrito (y lo leído) no es sino la traza visible y siempre decepcionante de una aventura que, al fin, se ha revelado imposible. Y sin embargo hemos vuelto transformados. Nuestros ojos han aprendido una nueva insatisfacción y no se acostumbran ya a la falta de brillo y de misterio de lo que se nos ofrece a la luz del día. Pero algo en nuestro pecho nos dice que, en la profundidad, aún relumbra, inmutable y desconocido, el tesoro…”

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Nos hallamos replegados en una especie de ciudadanía consumidora. Y es que el concepto de ciudadano se ha desplazado vertiginosamente hacia el de consumidores, dado que es en el consumo donde se ejerce y construye la ciudadanía actual. La anorexia identataria –entendida ésta como lugar de crisis y disolución de las identidades- reposa en “la hibridación tranquilizadora (...) Esa hibridación intenta una climatización monológica y también busca el olvido de las diferencias que no se dejan disolver (...) La hibridación se puede concebir como la identidad construida a través de una negociación de la diferencia”, nos aporta García Canclini.
“Bestsellerismo triunfante”, llamaba Roa Bastos a la industria editorial actual. Creo que esta modernidad tardía que nos atraviesa, opera de un modo brutal: impone y excluye, fragmenta y desesperanza. Pero afortunadamente, todo sistema posee sus intersticios. Por ello, resulta fundante, urgente y vital que se entretejan redes solidarias entre los escritores y los lectores, para socavar tanta hilaridad mercantilista.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela, etc., ¿cuáles recomendaría?

Leerlo todo. Con avidez, con ardor, desde el goce. Devorar los textos. Volvernos omnívoros.
Es una pregunta difícil, ya que es de infinitud la lista –o bien podría llamarla “la biblioteca”- cuyos textos son ineludibles, esenciales. Ensayaré sólo unos pocos: Poemas humanos, de César Vallejo; la poesía de Aldo Oliva y la de Hugo Mujica; Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal; Hombres de maíz, de Miguel Ángel Asturias; Las ciudades invisibles, de Ítalo Calvino; El proceso, de Franz Kafka; Ficciones, de Jorge Luis Borges; Fragmentos de un discurso amoroso, de Roland Barthes, las crónicas de Pedro Lemebel y Elena Poniatowska. Es importante aclarar que sólo me limité a mencionar algunos ejemplos de la infinitud de autores y textos que se adentran en mí, y acaecen…

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs, etc.?

El planteamiento de Roger Chartier en ¿Muerte o transfiguración del lector? acerca de las diferencias cristalizadas en relación con la aparición de la escritura desde la Edad Media hasta la actualidad, nos obliga a situarnos frente a nuevos interrogantes: ¿se atiende, desde la escuela, a esas diferencias o se continúa con una concepción primitiva de la lectura?; ¿brinda, aún a la elite, las posibilidades de leer y escribir ya no tal como se hacía en el siglo pasado?; ¿cómo traducir, en la lectura y en la escritura, esa ciudadanía compleja, encarnada, conflictiva, contingente e incompleta?
En primer lugar, resulta fundamental reconocer a la globalización en tanto una narrativa y no como mero proceso. Entre las identidades culturales y lo global, Canclini observa la presencia de “nuevos espacios de intermediación cultural y política” y propone considerar a la globalización como “un conjunto de procesos, de homogeneización y, a la vez, de fraccionamiento articulado del mundo, que reordena las diferencias y las desigualdades sin suprimirlas”.
Por ello, y tal como este autor propone, es imperioso descubrir lo que él denomina “nuevos espacios de intermediación cultural y política” . Debe apuntarse, pues, a que “el futuro de la globalización lo decidan ciudadanos multiculturales (...) Necesitamos reelaborar esa perspectiva comunitaria en las condiciones de la ciudad moderna”. Se hace urgente, pues, transformar la relación existente entre identidad-ciudadanía a través de una construcción narrativa de estas nociones que, a su vez, implique hablar de ellas como significado; una nueva construcción narrativa que sólo puede ser defendida desde la praxis permanente y que, además, debe conquistarse incesantemente en la celebración de las diferencias.
Creo que debemos ser lúcidos, y apropiarnos de estos códigos otros. Las nuevas tecnologías avasallan, pero al mismo tiempo, posibilitan un montaje diferente de la palabra, de su circulación… Pienso que resulta interesante la idea del topo, la estrategia del topo: socavar, socavar, socavar para salir a la superficie, y estallar.

Por último ¿quiere usted agregar algo?

Mi agradecimiento profundo, inacabable y franco a Vos, Gustavo, por la creación de este espacio de resistencia desde la poesía. Mis gracias a cada uno de los lectores, a todos los compañeros que aquí se pronuncian desde la certeza ineludible de la palabra poética, a Estanislao, mi hijo y el único lazo sanguíneo existencial que me atraviesa y a Hugo, el Amor de Mi Vida, Mi Compañero.

DANIELA DE ANGELIS

Sunday, October 10, 2010

Entrevista a SUSANA SZWARC


¿Qué es para usted la poesía?

Pregunta inquietante como la poesía misma. Sí, la poesía inquieta. Es – la poesía- esa otra cosa que se hace con la misma herramienta comunicacional. Las mismas palabras que se usan en un horrible noticiero, o que usan las multinacionales, son las que aparecen en la poesía. Y, sin embargo, eso mismo NO ES LO MISMO.
¿Es un estirar el mundo? ¿Es lugar de comunión? Dos , tres, leyendo un poema y conmovidos por el mismo, crean una unión, una relación, un jadeo único. ¿Es conmoción? La poesía hace del lenguaje un tesoro. Podríamos decir también que es una piedra pero no dura, sino que hace lugar, una piedra como para desplegarnos, llorar, reír.
Es una aventura –la poesía- capaz de mover las cimientes hasta el surgimiento de “otro modo de ser”.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Nací en Quitilipi, Chaco. De padres llegados de campos de concentración. Viví sola desde los 9 años en la “Capital” . (Esto, me pregunto ahora, ¿no tendría que haberme convertido en una persona “fuerte”, pero no, me convirtió en lectora. Decían los padres: “si leés, tendrás tu casa adentro…por si te llevan al campo”. Y no se trataba de un campito sojero.

Me gustaba de niña formar en fila a los sifones y leerles poemas. Salir en bicicleta y leerles a los pájaros (¿escucharían?, porque volaban)
En el pueblo aparecían libros raros, además de corín tellado, un Anábasis de S.J.Perse, El proceso de Kafka, un Romeo y Julieta. Leía entreverado y creo que algo “me llegaba” con una comprensión “mejor” que la actual.
Escribía seguido (esto no quiere decir que siempre valioso, tiraba casi todo) No me era sencillo acceder a los núcleos literarios. La timidez, el no conocer gente que se dedicara a lo mismo, el sentirme “un poco niña de la calle”, el usar palabras que producían burla en “la capital”, etc. no evitó que escribiera pero sí que no tuviera un círculo “de lo mismo”.
Sin embargo me animé a ir a editoriales, a ser algo soberbia (sin darme cuenta). Por ej. Beatriz Guido en edit. Losada, quería que cambiara un comienzo de un cuento. Me negué , no volví. (Errores juveniles)
Después “la poesía me tomó”. No se sabe cómo “eso” empieza a hablar en una y de pronto se hace el “trabajo muscular” de aceptar las frases, anotarlas. Por supuesto, dada la materia, el inmenso trabajo de corregir, revisar, hacer un montaje.
Escribí narrativa (El artista del sueño, Trenzas, El azar cruje, Una felicidad liviana); poesía: En lo separado, Bailen las estepas, Bárbara dice, Aves de paso y tengo un libro inédito pero no me decido con el título. Siempre pido ayuda con el título, molesto a un montón de gente y después el nombre aparece (como porque sí). Otras viene antes, como En una felicidad liviana.
Salí en antologías, me tradujeron poemas en varios idiomas y como raro en Chino-mandarín.
Tuve premios en poesía y narrativa de La unesco; por la novela Trenzas: el subsidio Antorchas y también premio Regional ; Premio Inicación Secret. Cultura Nación por En lo separado; Premio único municipal por Bailen las estepas. Mención en cuento internacional Julio Cortázar y algunos otros.
También saqué cuentos para chicos (aunque creo que son aptos para todo público). Había una vez un circo, Había una vez una gota (que tuvo premio); hace poquito “Tres gatos locos” que lo eligieron para presentarlo en la feria de Frankfurt. (y salió en el Chaco).
Ah! y obras de teatro, ahora estoy con una empantanada. Pero tal vez todo sea poesía.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Creo que todos escribimos. O garabateamos. Ya de niña me gustaba escribir, me gustaba el dibujo que hacían las letras. Leer-escribir en las veredas de Quitilipi, bajo la sombra del paraíso (árbol), comiendo sandías. Supongo que después, en la soledad de Buenos Aires, escribir produciría un efecto de “otro”. Escribía cartas (para existir) y leía.
Pasaron los años y un deseo súbito de anotar en cuadernos y pasar a la máquina los textos, configuraron un posible libro. Y así fue. Creo que no se sabe mucho del por qué. Sucede. Acontece. Y después se sigue. Algo se quiere decir. Pero: ¿a quién?
Me sigue pareciendo una de las cosas más interesantes. Aunque a veces “eso” que nos habla, el lenguaje, hace silencio o no lo escuchamos.

¿Cómo definiría a su poesía?


Tendría que buscar lo que dicen algunos críticos. Pero habría en mi poesía zonas surrealistas, zonas intimistas, zonas objetivistas. Y uso la ironía, una especie de humor aún en lo más trágico (Como en el poema “Rondas” donde hay un recuerdo del horror, “del éter” (el gas) y sin embargo se dice “qué suerte si hay piernas para el dolor”.
Sí podría decir que ese “cómo escribir después de Aushwitz”, que pronunció Adorno, no se hizo realidad. Se siguió escribiendo. Segui escribiendo. Y siguieron los “campos” también.
Creo que soportamos lo absurdo de la existencia y alguna “fuerza” nos empuja a algunos a poetizar. Andamos con la piedra (de Sísifo) a cuestas, y aún así: los momentos dichosos.
Cuando me parece lograr una frase, siento dicha. Después me olvido, me desespero hasta una nueva frase. Y creo que esa dicha se comparte. Por ejemplo, cuando leo a Celan y sufro ante lo que dice, también siento felicidad por cómo lo dice. Por eso nuevo que pone en el mundo.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Leí de niña a S.John Perse, me fascinaba. En la escuela me leían poemas de Borges y también. Cuando daba clases en Villa América, en Rafael Castillo (pcia. de Bs.As.), leía a mis alumnos de sexto y séptimo a Juan L. Ortiz y sentíamos la dicha (de ese encuentro, de esa comunión). Me gusta muchísimo lo que logra Alejandro Schmidt (me gusta releerlo) , y muchos contemporáneos. Me “tocan” José Kózer, Adelia Prado, Reina María Rodríguez.
Y supongo que la lectura en prosa también me ha influenciado, por ej. Kafka, Kawabata, Rulfo, Marguerite Yourcenar, entre tantos otros.
(Y leo a los poetas cercanos, los que aparecen en su página de poesía, y muchos otros. Muchas veces, algo de lo que ellos dicen me alimenta, me hace escribir)

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

No creo en lo que se llama “comunicación”, no creo en lo “pedagógico”.

Sí me gustaría que alguna frase de algún poema (como si fuera una frase musical), le llegue al otro de tal modo, que sea una especie de pasaje. Y le posibilite alguna “comprensión” , que va junto con la conmoción, creo.
Un “darse cuenta” de que las cosas tienen la posibilidad de ser, tantas veces, de otra manera.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

¿Algún poema de otro o uno propio? Si fuera de otro, eligiría hoy “Desocupado” de Carver. Y tal vez mañana, otro.
Si uno mío: ¿Sonreía?, y varios otros.
Es muy difícil elegir “uno”. Doy talleres de escritura y muchos textos “nos” hablan.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

¿Habrá cambiado? Tal vez, sí. En los nuevos creo ser “menos solemne”, tener “más humor”. Sin embargo hay poemas del comienzo que me parecen mejor que algunos actuales. No creo que haya “un progreso” en el arte. Sí, hay modificaciones. Y creo que se produce un alejamiento cuando algo ya fue escrito: ¿yo escribí esto?, una se pregunta hasta que se encuentra (o no). Además hay ciertos significantes que insisten y también variaciones.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Creo que siempre se hace. Puede nacerse con talento (no sé muy bien qué es eso), pero si no se llevan las cosas al papel, no hay escritura. Se trata de un hacer.
Aunque se podría decir que a veces se está “en estado de escritura” por períodos largos, sin las anotaciones. Pero tiene que haber “algo puesto sobre las hojas”. Y después se verá de qué escritura se trata.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Que escriba y que lea. Que lea y escriba. Que la escritura sólo se hace escribiendo.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Para la poesía siempre es un enigma. Por suerte, siguen saliendo libros de poesía. Y de alguna manera los editores de poesía, son héroes. O sub-héroes (lo digo como valorización mayor)

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

Poesía: Recomendaría autores: César Vallejo, Paul Celan, la Szymborska. (y muhos más)
Narrativa: Tony Morrison, John Berger ; Marguerite Duras (y muchos más)

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Creo que todo lo que sirva para la difusión de la palabra. es valioso. Además se leerá a través de los medios cibernéticos, pero está hecho con el esfuerzo de personas.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Agradecerle su hacer


Susana Szwarc