Saturday, June 16, 2007

Entrevista a MARÍA PAULA MONES RUIZ


¿Qué es para usted la poesía?

“Un mendigo hambriento, desnudo, descalzo/

que te alimenta/ te abriga/ y sabe/

dónde te aprieta el zapato !”(estos versos pertenecen a un poema inconcluso e inédito que hace tiempo comencé y la misma vida los alimentará)

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Nací en Bs As, mis padres afectuosos cien por cien, amantes ambos de la música y el arte, mis dos hermanos varones y las amigas de mi barrio, enmarcaron una infancia inolvidable y, como hemos hecho tantos, infancia evocada en la poesía, (dos poemas que titulé Puñado de años y Jugando los tres…jugando). Por diferentes circunstancias, comencé la carrera de Letras, siendo esposa y madre de tres divinos hijos. Y también por diferentes circunstancias, aunque no son tantas las materias que adeudo, por ahora no he podido finalizarla. Mi vida, entonces, por supuesto, tiene que ver con la vida de mi poesía. Creo que esto es de todos y en todos los tiempos. Publiqué mi primer libro, ¡Piedra, papel o poema!, en el 2004, antología desde los 17 años, en la cual se encuentran los poemas citados. Calle Blanca, en 2006 y tres antologías por concurso. Luego publicaciones virtuales, en las que me siento reconciliada con la computadora que tanto rechacé en su momento. Tengo tres libros en proceso de edición, narrativa, lirismo y poesía social. Y digo “social” pero no sé si es la palabra correcta. Atribuyo el término “social” a la realidad que se palpa con el cuerpo y con el alma y que, a diferencia de la poesía, diría, lírica, en la poesía social la realidad no puede transformarse pero sí, reflejarse y exponerse mirando más allá y más acá del propio ombligo, con un lenguaje que conecte la razón con la musa, sensible a la conciencia y a la piel, frías o calientes. Con respecto a mi actividad literaria, ella a veces se toma sus vacaciones, como las musas de la canción de Serrat. Pero siempre vuelve. La poesía es un pájaro que está dentro y fuera de vos, un pájaro que anida en el hueco de lo que esta por nacer…o es ese mendigo al que me referí en la primera pregunta. La otra actividad literaria tiene que ver con los encuentros y cafés literarios a los que asisto desde hace no mucho tiempo, dos años, más o menos y en los que la poesía sigue dando y recibiendo…

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

Comenzaré con la respuesta a la segunda pregunta ya que ella me guiará para la respuesta de la primera. El por qué se empieza a escribir es casi imposible de saber… pero se siente. Se siente que hubo una primera vez, como sabe uno que nació y que sin saberlo ni pedirlo hay siempre un disparador. Y claro que es la vida misma ese disparador. Y aparece entonces esa sensación de extrañeza en el hilo de los pensamientos y el sentir. “Era el Día del Padre, yo estaba feliz, era muy chica, apenas sabía escribir, pero contrariamente a esto, mis latidos sí, tenían forma, con un pequeño poema que coloqué en una tarjetita sobre su regalo. Papá tiene 80 años y aún la conserva, como yo conservo esa extrañeza del lenguaje en cada creación, en cada ritmo diría lírico-cardíaco”.

¿Cómo definiría a su poesía?

Siento que no puedo definirla pero que ella sí, me define a mí. Puedo intentar decir que es la parte de mi piel que me sorprende, que me cree, que la creo y que le creo. Y ahora me inspiré y digo que mi poesía es la piel de mis vacíos, que se renueva como la piel del cuerpo, pero sin cremas ni cirugía, con economía de palabras y derroche de sensaciones y sentimientos. Es un alpinista que necesita llegar al fondo, al fondo de lo alto, escalando desde arriba…

¿Qué autores influyeron en su poética?

Creo que todos los que amamos el papel y el papel del libro, en primer lugar, nos identificamos con ese autor que nos trasmite vida y, diría que a través de los años, también, muerte y resurrección. Y estas sensaciones te las da la literatura en la mayoría de sus géneros, ya que es el ser del ser quien enfría o calienta tus ojos… y con estas tres palabras, me puedo referir a Lorca, uno de mis predilectos, Valle Inclán, Pedro Salinas, José Hernández, Kafka, Chejov, Gogol, Shakespeare, Cervantes, Dante, los clásicos griegos y saltando en el tiempo, como así nos pasa también al escribir, a Alejandra Pizarnik, Machado, Neruda, J. Rulfo, y cómo no incluir en mis contemporáneos, a Diego Viñarsky, a quien conocí personalmente y en su libro Lo cierto, vida, muerte y resurrección, se amalgaman, se separan, te construyen y destruyen. Y es eso justamente lo que nos ha dejado, al partir hacia el verdadero y máximo azul…

El hecho de haber cursado Letras, te da la oportunidad de pasar tus ojos obligada y disciplinadamente por los clásicos de las diferentes edades de la historia y si bien mientras cursás, no te queda demasiado tiempo para elegir otras lecturas, justamente ellos son los primeros por los que con el tiempo te das cuenta de la multiplicidad y la variedad de yoes que el ser humano posee en potencia…con la ventaja de que el escritor-poeta puede ensayarlos en el escenario del acto creador. Entonces, más allá de los géneros, la enumeración o el arqueo literario que aquí pudiera transcribir, en síntesis, lo que me influyó y me influye ahora libremente, supongo que es esa mezcla de esencias del ser, manifiestas en una obra trágica, una poesía o una novela del ayer que te ayuda a entender tu hoy…

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Hoy por hoy, estando viva y sintiéndome viva, quiero lograr emocionar como me emocioné creando, con una palabra, un verso, un poema. Y cuando no esté viva, lo mismo…Quiero lograr que el que lea, perciba que aunque no lo haya escrito, sean esas palabras las que le hagan sentir, igual o más emoción que la que sintió su autor.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Elegiría el primer poema a través del cual, siendo adolescente, pude concientizar que las metáforas eran sorpresas de la piel y que un sueño despertaba en palabras especiales y que esas palabras a su vez, me hacían sentir distinta y especial, en ese instante eterno que es la creación. Posiblemente ese instante es en el que inconscientemente haya surgido preguntarme y preguntar de qué materia es el poeta. Ese poema se llama Hijo…y está en el primer hijo de mis letras, ¡Piedra, papel o poema!

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Al releer poemas escritos mucho tiempo atrás, a veces pasa lo mismo que cuando uno se ve en fotos de hace tiempo y aunque seas más joven en aquellas imágenes, muchas veces se dice: ”me veo mejor ahora”. Es posible notar cambios en el lenguaje poético, pero no sabría decirte si es la vida la que te cambia las palabras o las palabras las que te cambian la vida, y esto último justamente es esa materia del poeta que aunque sea por un instante te permite vestir a la realidad con otra ropa o desnudarla…

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Uno primero nace y vive. Y la poesía viene a vos (lo dije en mi biografía) sin previo aviso. Ahora agrego, que es de la misma manera también, que uno nace sin que uno haya pedido nacer. Así que uno nace, vive, y un día la palabra, la creación, dice “aquí estoy aunque no me hayan llamado”. Entonces la alimentás como se alimenta el cuerpo… y alguien te llama o te llamás escritor, alguien te llama o te llamás persona.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Que se alimente de poesía y alimente con sus palabras, sin gula, sin soberbia, a los poetas y a los no poetas.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Hambrienta…y fría.

Si tendría que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

Todos, creo, tenemos lecturas predilectas y hay obras que buscamos o nos llegan en su momento y por algo. Se suele volver a ciertas obras, (suelo volver a ciertas obras) como quien necesita volver a ver a un amigo querido.

En poesía y sin ningún tipo de condicionamiento, ni inhibición (somos grandes) recomendaría tu Paisaje de adentro y me permito agregar Despeñaderos de Pablo H. Domínguez. ¡Bellísima y onda poesía! Por supuesto que mencionaría a más autores contemporáneos y no contemporáneos, también, además de queridos, valiosos pero sería abusar y no se debe.

En prosa, algo que he leído últimamente porque así me tocó, se llama El sendero de Ricardo Güiraldes. Lo recomiendo por la sensación justamente de recorrer sendero, vida, muerte, resurrección, camino iniciático.

En cuento, me gustó La noche boca arriba de Cortázar y novela ahora mismo no se me ocurre ninguna en especial. No leo muchas. Pienso, pienso, ah… novelas, leídas hace tanto tiempo, pero imborrables, El poder de la nada, de un autor tibetano que no recuerdo cómo se escribe pero lo buscaré. Y por supuesto me tocó leer¡ El mundo de Sofía!

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Todo ello es un nuevo y bendito camino en el que se puede sembrar y de esta forma la poesía da y recibe.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Gracias por esta oportunidad de sumar azul…

María Paula Mones Ruiz

www.mariapaulamonesruiz.com.ar

www.paulasoy.com.ar

2 Comments:

Blogger LIDIA CRISTINA said...

PAULA MUCHO ME HA GUSTADO TUS INQUIETUDES Y ESPERANZAS DE REALIZACIONES COINCIDO LA POESÍA SIEMPRE NOS ACOMPAÑA. RAFAEL ALBERTTI SEÑALÓ :
"LA POESÍA ES LA VIDA"
LIDIA CARRIZO

2/14/2008  
Anonymous Anonymous said...

David Antonio Sorbille dijo...
Querida Maria Paula: cuánta poesía hay en tu vida. Tu trayectoria es una demostración de esa virtud angélica que te inspira y le da sentido a cada uno de tus actos tan humanos y tan bellos. Un abrazo.

10/20/2010  

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