Sunday, November 29, 2009

Entrevista a LAURA GARCÍA DEL CASTAÑO



¿Qué es para usted la poesía?

Lo escribí en algún poema: “Procedimiento músical, mitad concepto instrumental de la razón, mitad melodía artesanal del instinto”

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Escribí una especie de diario de autoayuda cuando era pequeñita, donde todo tenía una moraleja. Tenía la idea de que a cada situación le correspondía una prenda o un premio y el mundo debía conocer. Era un cuaderno Gloria que yo misma ilustré y hasta le agregué solapa, derechos de autor y número de ejemplares publicados. Pasaron cuatro o cinco años y estalló la poesía de un modo escandaloso. Lo sentí como una botella agitada que de repente se abre en el camino no dandote opción a nada más que sentirte apremiada por el lenguaje. De esa especie de rompimiento vinieron tres contracciones, tres libros seguidos, digo contracciones porque fueron perfectamente cuidados en cuerpo y sonido, no llegaban al alumbramiento sospechado y que luego a mis 24 años reflejaría en el “El grito”. Quizás el volcán más dormido de mi entraña y que no intenté dominar, no me fue posible. De ese momento no volví a publicar, ya no lo creo imprescindible o urgente. Mido más, y creo que me falta mucho por aprender y recorrer antes de un próximo libro.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

El lenguaje preciso? Todavía no he comenzado. Me faltan herramientas.

¿Cómo definiría a su poesía?

Vertical y dura. Resucito ideas, extingo ideas, me asumo herida y anhelo todo, busco infinitamente lo que dejo al mismo tiempo que lo alejo y todos estos procesos van tejiendo la trama en mi poema.

¿Qué autores influyeron en su poética?

Cuando leí a Neruda quise escribir del amor y los cerezos. Trabajar las imágenes sensoriales, sobre todo el gusto. Cuando leí a Pizarnik empecé a escribir sobre la muerte. Y cuando leí a Orozco sentí que no tenia entrenamiento ni vida anterior para seguirla. Tiene un dominio universal de la palabra, del sentido de la vida, la muerte, la infancia, lo sobrenatural. Me ayudaron muchísimo sus múltiples miradas.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

No sé exactamente si tenga una finalidad. En mi caso se trata de fe y de voluntades. No perderla sería el propósito. La voluntad de continuar escribiendo, superándome contra la rutina, los ánimos y mudanzas cotidianas. Hay ciclos de una estrecha mudez en los que pienso que no vuelvo a escribir, y contra esas bajas de tensión lucho para no desanimarme. De la misma forma con el hecho que mi trabajo y mi casa terrenal me llevan horas. Me dispersan las ideas o la concentración que se requiere para encarar un texto o una lectura.

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

Mio o de alguien más? Contesto ambas. Me gusta “Labios libres” de Mario Trejo. Son de esos poemas que vuelves a leer una y otra vez y te sigue dejando mensajes distintos. Y mío “Mirada de herida abierta”, simplemente porque no puedo terminar de leerlo. Me ha costado varios papelos públicos.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Espero que positivamente, en ese caso sería un expresión de deseo. Espero una evolución permanente hacia la propia voz. De hecho al principio escribía extenso, con escaso control de la densidad poética. Ahora creo que apelo a un lenguaje más certero, como dice Cucchi: “ Lo máximo en lo mínimo” y variar de esta forma, de un lenguaje más breve y dinámico a otro más extenso con mayor registro poético. La poesía da la licencia de fluir en múltiples formas, obviamente siempre intentando cuidar la riqueza expresiva y la belleza.

¿Para usted se nace o se hace escritor?

Existe un talento innato, y luego un quehacer de escritor, el talento dependerá de ese quehacer mixto de lectura y escritura, sino es muy posible que se pierda. Somos la escritura que tenemos y que intentamos trascender y somos las lecturas que hemos tenido. No es posible llevar a cabo un talento sin un trabajo minucioso de corrección, de revisión, de exploración en la escritura de los otros, reinventar y recrear una y otra vez. Vivir en la lectura para morir en la escritura y volver a resucitar en otra lectura y así.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Creo que los mismos consejos que me dieron cuando comencé y que ahora de grande asimilé y verifiqué. Primero tener presente que el propio lenguaje es una identidad, un brazo, una huella única de tu propio ser. En base a esto trabajar esa escritura lo mejor que sea posible. Una vez asumido que tenemos nuestra propia voz patentada no escaparnos de ese carril por más influencias que podamos experimentar. Todo sirve pero sin salirnos de la huella. Estamos en permanente cambio pero siempre con una escencia original. La meta creo es lograr que al leernos puedan identificarnos sin ver nuestros nombres.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

En particular la poesía y la narrativa de autores “desconocidos” sigue relegada por la cultura del bet-sellers que las grandes editoriales
continúan fomentando. Sin embargo están surgiendo cada vez más pequeñas editoriales con mucho espíritu de inclusión, que lanzan publicaciones sumamente originales que contemplan fotografía, pintura, literatura haciendo una especie de colage artesanal, y que tiene esa llegada de entre casa, que quizás una librería grande pierde por tener precios excesivos.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

Todos. Toda la lectura posible, aún si hacemos poesía exclusivamente la narrativa nos ayuda a fluir de un modo más real. Podría decir autores que me sirvieron de un modo totalizador: Marco Denevi, Vicente Alexaindre, Diana Bellessi, Quiroga, Poe, Prévert. Y después considero que hay autores que nos nutren de un modo único y que es imposible no leer, es el caso de Orozco, Pizarnik, Gelman, Borges etc

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Fantástico. El blog es prácticamente como entrar en una casa donde encontramos no sólo la escritura sino las referencias, las texturas, los colores, una dimensión del autor que el mismo adorna, construye y trasciende. Los foros y revistas virtuales son interacciones sumamente enriquecedoras. He descubierto escritores enormes, sobre todo latinoamericanos, que pienso no podría haber conocido de otra forma. Así como información de encuentros, concursos, debates, la posibilidad de publicar, comentar y ser recibida por cientos de personas

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Amar donde valga la pena morir.
Y escribir hasta que la muerte no valga la pena.

LAURA GARCÍA DEL CASTAÑO

2 Comments:

Blogger Martín Jiménez Guerra (M.J.Réquiem) said...

Enriquecedora entrevista Laura.
Ahora me quedé con ganas de leer "Mirada de herida abierta".

Beso.

12/02/2009  
Anonymous Anonymous said...

Bellísima entrevista Laura. Estás en cada palabra que decís, y cómo saberlo, escuchando tu poesía. Completa, profunda, de conceptos certeros. Felicitaciones Lau.

Un abrazo y un 2010 brillante.


Lily Chavez

12/31/2009  

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