Tuesday, August 15, 2006

Entrevista a JORGE OROZCO



¿Qué es para usted la poesía?

Como dice Juan L. Ortiz en uno de sus célebres poemas: “La Poesía es la intemperie sin fin”, es decir, la total desnudez del alma, que es muchísimo mas ardua que la del cuerpo. En definitiva, una forma sublime y compulsiva de demorar la muerte intentando encontrar la belleza y, a la misma vez, de exorcisar fantasmas y obsesiones. Por otra parte, el poeta es un mediador de naturaleza inconsciente, ya que como decía el poeta alemán Gottfried Benn: “El poema ya está escrito; sólo que el poeta no conoce el texto.”

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras
publicadas, sus premios, su actividad literaria?

Nací, me crié y aún vivo en el Barrio de Palermo. Soy psicoanalista
y ejerzo mi profesión desde hace muchos años. Por razones de
estudio, exilio forzoso y trabajo residí mucho tiempo en el exterior. Los poemarios publicados en idioma inglés, en los Estados Unidos de América e Inglaterra, son los siguientes: “Lifetime Short Poems” (“Poemas cortos del transcurso de la vida”) 1982 – Primer Premio Universidad del Estado de Massachusetts, USA, “Tea Roses” (“Rosas Té”) 1986 – Segundo Premio Universidad del Estado de Massachusetts, USA, “The Bard” (“El Bardo”) 1992 – Tercer premio de la Universidad del Estado de Maryland, USA y “The Depth” (“La Profundidad”) 1996, Primer Premio Universidad del Estado de Maryland, USA. Los poemarios editados en idioma español, en la Argentina, son los siguientes: “Cuartillas Escalenas” 2003, Mención de Honor de “La Luna Que”, “Éxodos” 2003, “La palabra indecible” 2004 y “Otros Espacios” 2004. Proyecto publicar los poemarios “En la fragilidad” (parcialmente publicado en la Antología “Poetas Argentinos del Siglo X XI”, del año 2005) y “Arena roja”.
Coordino el Taller de Lectura y Poesía “Atelier 25”, como así también “EL ENCUENTRO”, Espacio Cultural, el cual se reúne semanalmente.

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

De niño pegaba en un cuaderno los poemas que recortaba de los diarios, escritos por los poetas de la generación del 40, quienes solían frecuentar la vieja casa paterna, debido a la Amistad que tenían con una prima provinciana que vivía con nosotros quien también escribía Poesía.
Empecé a escribir en el secundario en cuadernos y en cuanto papel encontraba. La influencia directa de los poetas mencionados, era sin duda enorme, aunque me daba vergüenza mostrarles mi poesía insipiente y balbuciente. Hasta que me descubrió mi prima poeta y se los contó a sus colegas. Todos me alentaron mucho y de todas las formas, aunque cariñosamente me advirtieron que nada ni nadie me ahorraría recorrer mi camino como poeta. De todos modos tampoco yo había pedido tal cosa, ya que ya era bastante privilegio para mí poder “recorrer el Olimpo siendo apenas un joven mortal”. Luego continué haciéndolo con mayor regularidad mientras cursaba la Universidad, publicándolos con seudónimo en una revista estudiantil. Después de graduarme a los 23 años lo hice con mayor asiduidad todavía. ¿Por qué empecé a escribir?. No creo que exista algún porqué. Como dije antes, y entre otras razones, uno escribe porque no puede dejar de hacerlo. Decía el querido y recordado Raúl Gustavo Aguirre: “Uno no se sienta a escribir poesía, es la Poesía la que lo sienta a uno para que la escriba”.


¿Cómo definiría a su poesía?

Si bien suelo definir la poesía de los otros poetas desde la crítica formal publicada, no me resulta fácil hacerlo con la mía con un aceptable grado de precisión. No obstante, por lo general concuerdo con quienes la definieron como lírica, apegada a lo existencial, contundente, reflexiva, de a ratos onírica, otras veces, las menos, surrealista. Hace muy poco alguien que conoce muy bien mi obra, escribió sobre mi poesía: “Tanta fuerza en medio de tanta delicadeza, para mí, lo más fascinante de Jorge Orozco.”


¿Qué autores influyeron en su poética?

Tampoco son fáciles las precisiones para contestar esta pregunta. Pienso que habría que dividirlos por lo menos en dos grandes vertientes de ninguna forma limitativas: la poética y la filosófica.
Aunque limitada, una muestra representativa de los poetas que influyeron en mí, ya no están con nosotros y además tuve el privilegio de conocerlos en mi juventud, sería el nombrado Raúl Gustavo Aguirre, Amelia Biaggioni, Roberto Juarroz, Olga Orozco, Francisco de Madariaga, Elizabeth Azcona Cranwell, Enrique Molina y mi querida Amiga Alejandra Pizarnik. También grandes poetas extranjeros como Alighieri, Keats, Browning, Whitman, Thomas, Apollinaire, Rimbaud, Artaud, Celan, Éluard, Pessoa, Huidobro, Vallejo, Cernuda, Aleixandre, Alberti y tantos otros. Entre los filósofos, además de los clásicos, no puedo dejar de mencionar a Kierkegaard, Heidegger, Sartre, Foucault, Deleuze, Derrida y otros.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Poder escribirla y, si soy afortunado, publicarla, ya que la Poesía nos une con su magia y acerca nuestros espíritus, requiriéndonos tan sólo sinceridad. Nadie es igual después de escribirla, ni desconocido para sus lectores habituales u ocasionales, ella no permite que quienes nos leyeron vuelvan a ser desconocidos. Asimismo, y como lo expresa muy bien nuestra querida y admirada Susana Cattaneo: “También pretendo mostrar a quien pueda comprenderlos, mis emociones y mi ser más profundo. Es una forma de paliar el sentimiento de soledad existencial que padecemos.”


¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?


Un poema, de por sí, ya es una subjetividad del poeta que lo escribió. Contestar esta pregunta implica pues, una nueva subjetividad dentro de la que el poema ya representaba cuando fue escrito. Lo que sucede es que la respuesta estará necesariamente ligada a lo cronológico y al estado de ánimo del poeta en cada momento que se le formule la pregunta.
Hecha esta aclaración, pienso que el poema es “Era….” del poemario inédito “En la fragilidad”, ya que el mismo representa una síntesis metafórica de mis necesidades existenciales de ayer, hoy y siempre.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

Como sabemos, el lenguaje no es para nada estático y por ende también lo es el poético, aunque este último está sujeto a la erosión por su uso en la Poesía como herramienta primigenia y dilecta. Más allá de lo manifestado, pienso que hay una permanencia en el estilo y un constante empeño en la corrección de su uso. No obstante, coincido plenamente con el ya mencionado Raúl Gustavo Aguirre, quien decía bien: “La magia de la existencia es enorme. La tarea del lenguaje es revelarla, no sustituirla.”


¿Para usted se nace o se hace escritor?

La vocación por escribir es un “don” y, como dije al principio,
compulsivo. No obstante, los que lo tienen, deben desarrollarlo
inevitablemente aprendiendo las diversas estrategias para así poder
forjar una experiencia que le permita evolucionar.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

Le diría que haga la misma reflexión que hacía Franz Kafka cuando decía: “No debo sobrevalorar lo que he escrito; con ello sólo hago inalcanzable lo que quiero escribir.” También le haría presente que un poeta puede tener muchas o pocas virtudes, pero hay tres que no puede dejar de tener: libertad, valentía y humildad, la cual no es lo mismo que la falsa modestia, pues constituye el máximo refinamiento de la vanidad. Por último, y para no abrumarlo demasiado, le aconsejaría que leyera y escribiera hasta perder el sueño, pero nunca sin deseos de hacerlo. Eso no sirve para nada.


¿ Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

La veo prácticamente inaccesible, aunque más especialmente para la Poesía, frenando a los autores e impidiendo el desarrollo de nuestra Literatura en el terreno de lo concreto. El poeta que no disponga de dinero para editar por su cuenta, estará condenado a ser un coleccionista de poemarios inéditos. En general, se editan y venden libros frívolos y sensacionalistas hasta el cansancio en detrimento de lo literario, porque es un espléndido “negocio”. Sin una política gubernamental de estímulo nada cambiará, lo cual resulta muy desalentador como poeta y ciudadano.

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

En poesía: Las obras completas de Olga Orozco, Roberto Juarroz y Alejandra Pizarnik. En prosa: Cortazar, Borges, Castillo, Saramago, García Marquez y sigue una larga lista.


¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

Pienso que ayudan porque la gente visita constantemente Internet como si fuera el Oráculo de Delfos, y además porque está en un ámbito que no le es extraño a las personas que aún no se ha asomado a la Literatura. También pienso que publicitan la venta del material, ya que el libro de papel y la asistencia a reuniones literarias son irreemplazables.

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

Agradecer cálidamente al poeta Gustavo Tisocco por su muy valiosa labor en este blog, como así también por esta interesante entrevista.

JORGE OROZCO

3 Comments:

Blogger Elisabet Cincotta said...

Muy buena entrevista, permite conocer más al poeta Orozco.

8/15/2006  
Anonymous Anonymous said...

Muchas gracias Elizabet; especialmente por leerme,

Jorge Orozco

8/16/2006  
Anonymous Señuelo said...

Estupenda entrevista. permite conocer el interior del poeta y asimilar a fondo su decir.
Imagino que no es fácil portar el mismo apellido de Olga, sin ser, involuntariamente, comparado. Aunque eso sea también motivo de orgullo, creo que ambos están en la misma línea de partida.
Un gusto conocerte.

12/13/2007  

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