Friday, September 18, 2026

Entrevista a SANDRA GUDIÑO

 


¿Qué es para usted la poesía?

 

La poesía es mi modo de vida: vivo en modo poesía. Es una forma de estar en el mundo, de relacionarme con el mundo. La poesía es el origen de la palabra en su desnudez desde allí, desde la desnudez, el continuo vínculo con la belleza. La poesía es el centro que irradia. Comunica luminosamente todo lo vivido y lo por vivir, lo indócil, el desvío. Lo incalificable, lo desde adentro, lo diminuto, como las mamushkas, una dentro de otra más pequeña y otra más hasta la profundidad de decir lo que rebasa, lo que rebalsa, lo político, lo que muta, lo que a veces no quisiera decir porque duele y mucho.

 

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

 

Soy poeta, narradora oral escénica, profesora de francés, ensayista en ese idioma, mamá de Leilén y Luciano, soy la “abusan” de Giovani, diplomada en Género y en Mediación Cultural, promotora de lectura, susurradora, prologuista, jurado de Concursos Literarios provinciales, nacionales e internacionales.

Publiqué cuatro libros de poesía: Desnuda (Mar del Plata 2014,

Lágrimas de Circe) declarado de su interés por la Honorable Cámara de Diputados de

la Provincia de Santa Fe; excepto amarte (Mar del Plata 2015, Lágrimas de Circe);

Núcleo (Santa Fe 2016, Editorial de l’aire) y Ni hippie ni limonada (Santa Fe 2023, Corteza Ediciones). Mi quinto poemario Terreno baldío es Primer Premio Internacional J. Bernavil 2025 de Venezuela, se encuentra en edición.

He recibido premios, menciones y distinciones en concursos nacionales e internacionales. Cada año publico poemas en numerosas Antologías Literarias nacionales e internacionales, también en medios digitales.

Participo en Encuentros de Escritores y Ferias del libro presentando autores santafesinos como integrante de Cultura de Santa Fe.

A los 40 estudié en la Universidad Nacional del Litoral Narrativa Oral Escénica, esto me dio la posibilidad de contar cuentos en el teatro, no sólo para niños, sino también para adultos, durante un largo tiempo contar cuentos me permitió recorrer las escuelas, las bibliotecas públicas de  la ciudad, la experiencia es maravillosa. Contar con el otro, no para el otro. Contar con el cuerpo. Fundamentalmente me interesa, como dice Liliana Bodoc: “Porque amasar un pan y escribir un cuento son cosas muy parecidas. Porque repartir un pan entre todos y leer un cuento en voz alta son las más antiguas costumbres del amor” contar, leer un cuento como forma de dar amor. Con estas ganas de contarle cuentos a mi nieto Giovani, quien ama los cuentos, tiene 7 años y vive lejos de aquí (en la provincia de San Luis) creé un canal de Youtube donde leo cuentos para niños. Mi nieto puede escuchar mi voz, aún en la distancia y espera los videos cada semana.

El trabajo de audio y video lo realizamos en familia. Siempre promocionando la lectura, me impresiona la cantidad de niños del mundo que, además de Giovani, escuchan los cuentos y nos dejan sus mensajes de alegría.

Luego puse la oralidad a disposición de la poesía para recitar en escenarios de forma performática cada uno de mis poemas. Hice además seminarios y talleres con gente que se dedica a performance de poesía en slams o jams, los resultados son asombrosos y a esto me dedico. Disciplina, dedicación, tiempo de estudio, amor por sobre todas las cosas a la poesía.

Por otro lado en una de mis becas, vivir en París me permitió conocer el arte del encantamiento, de la perplejidad, del misterio. Susurrar y ser susurrado: ese vínculo sensible sostenido por aire poético en movimiento. El arte de susurrar por medio de “susurradores” o ruiseñores (tubos de cartón transmisores de poesía susurrada en apenas un minuto) es un arte nacido en Francia. Hoy en día luego de hacer talleres de susurradores en París y en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires tengo mi propio taller de “formación de susurradores” un pequeño seminario que se da en bibliotecas públicas o donde me llamen a impartirlo. Lo mejor es salir a susurrar poemas al parque federal, a las plazas, a las escuelas, en un semáforo. Es una apertura a nuevos significados en las prácticas de experiencia y mediación poética y por supuesto de promoción de lectura “poética”.

Por otro lado en la 94.3 Radio Cultura de Santa Fe tengo un micro de poesía llamado La otrA vOz donde leo y sobre todo cuento un poco la historia de cada poeta, los días miércoles por la mañana. Leo a  poetas clásicos y a poetas de nuestra región. Esa es la propuesta de este 2026. Años anteriores he leído a poetas de diferentes países, tipo ciclo de poesía, también poetas nacionales y regionales. Nunca abandonamos, en la radio, la lectura de poesía local, regional.

Desde hace unos meses integro la Comisión que organiza el Festival Internacional de Literatura de Santa Fe. Santa Fe capital no tenía festival, este año será la tercera edición, me encargo junto a otros escritores de la visita a escuelas llevando lecturas y susurros propios y de la región. 

 

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

 

A los diez años empezó el deseo de escribir poesía, en la escuela, la maestra enseñaba descripción, yo describía la sala de una casa inventada y con bajada de verso. La maestra me invitó, entonces, a la lectura de poemas y me mandó a la biblioteca a buscar poesía. Agradezco esas recomendaciones y tanto más. Allí empieza el verdadero camino, en los errores de ortografía que cometía y la maestra inaugurando lecturas, instándome  a leer mucho para solucionar dicho problema.

Si tengo que hablar del primer poema “cerrado” fue absolutamente ese de los diez, aún recuerdo el final…”una mecedora / donde mamá se hamaca / a la espera de un niño” (por supuesto no era real, soy la hija menor, era una gran mentira con bajada de verso).

Luego llegó la adolescencia y la preparatoria de francés, lectora voraz leía la los poetas malditos en su idioma original, nunca dejé de leer poesía, en francés, en castellano, ni de escribirla. Aún encuentro, en cada mudanza, algunos textos poéticos de la adolescencia y siento que fueron absolutamente el germen, la semilla.

 

¿Cómo definiría a su poesía?

 

Mi poesía es litoral, de puente colgante en la puerta, de río, sin embargo citadina. Esta mujer que habita el litoral, escribe pájaros y río, apenas pájara dicen de mí en otras latitudes y dejo que así sea. Es así como me defino: una mujer pluvial, de humedales, comprometida con nuestra casa común, hago arte desde el aquí y ahora de mi lugar en el mundo. En el camino hacia un decir que define la época, los hechos y actores de esta realidad se dan cita en mi decir más allá de la mirada. Pero por sobre todas las cosas mi poesía es honesta.

 

¿Qué autores influyeron en su poética?

 

Si bien he leído siempre mucha poesía, en tiempos de incertidumbre vuelvo  a los clásicos, a los que me marcaron de adolescente. Aprovecho los talleres o lo que traigo de festivales  para leer a gente joven. Adoro la poesía de escritoras mujeres tanto argentinas como americanas y han sido mis referentes a lo largo del camino. A veces busco la obra completa de tal o cual autora y disfruto en continuado. Decisivas en mi escritura han sido Pizarnik, Olds, Sylvia Plath, Levertov, como así también Olga Orozco, la Tere Andruetto, Estela Figueroa, Marosa, Wislawa, Gioconda Belli, Amelia Biagioni, Peri Rossi, Beatriz Vallejos, Claudia Masin, María Negroni y Diana Bellessi, Bodoc y tantas más, sólo por nombrar algunas poetas faro, sólo por mencionar algunas mujeres valiosas, para mí toda poeta está hecha de otras poetas. Pero debería mencionar también la cantidad de narradoras y ensayistas que han sido y continúan siendo mis referentes.  El cine también es influencia para mí, tanto como la lectura, me acostumbré a ver cine como si leyera un libro, me apasiona de igual manera que ir al museo o pasar horas en muestras de fotografía o de artistas plásticos, luego decanta la escritura. Presto el oído, voy de un arte a otro como mujer, como poeta, como decidora. Me dejo acompañar, me dejo estar en el decir de cada una de las artes  para estar-siendo y escribir.

Me siento parte de la generación de los “raros peinados nuevos”. En los ’80 no sólo la poética de Spineta o de Charly García invadía la vida, sino también toda su música. Esa es en realidad la gran influencia en mi obra: la música. Me interesa mucho la música en la oralidad de mi poesía y me acompaño, no sólo de lecturas sino también y fundamentalmente de música.

 

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

 

Mi poesía no es explicación de nada, es la experiencia profunda del misterio de lo inexplicable. Escribo entonces como ofrenda, soy poesía, me ofrendo para llegar a otro (con honestidad, respeto, responsabilidad) y que ese lector nunca pierda la capacidad de asombro.

 

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

 

Me dijeron


es ahora    levantate corré

en el desierto

          buscá la sed

          movete médano en el viento

yo escuché

escalá esa montaña

hasta dar con el alimento para vos

no

para los tuyos

                      me dijeron

en la cueva

parí los hijos

como loba cuidá

los cachorros

desde el aliento

 

yo escuché

traé la caza entre los dientes

sin importar cómo ni por qué

la sangre

sin importar

cómo ni por qué cada herida

 

yo no hice caso

y volé

sobre la furia camalotal

a lomo del mediodía

volé

hacia el sur

                   volé

 

recién entonces

sacudí barro mucho barro

y sangre de la huella

 

                                 y lloré

 

Este es un poema que quiero fuerte: nunca hice caso. Ahora tampoco.

 

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

 

Para hablar del lenguaje poético hablaré de mis libros: por momentos parecieran autobiográficos, como si me dejara ver completamente, pero cuanto más me leés te parece que acabo de huir del texto y sólo te muestro fotos, o miradas. Mientras más me leés es mi mirada la que te mira. Es como un autorretrato donde yo misma no estoy o sólo se ve el clavo en la pared. Dejo la silla vacía y vos te sentás a mirar, con mis ojos. Te dejo el fogonazo, el flash, lo demás es tu ojo lector.

Cada poemario es en sí un mundo, y todos, del último al primero, en este orden, definen la palabra poesía para la poeta que soy.

En Desnuda acudo a mi propia voz para abrir la puerta a la morada interior, hago mi propio mapa histórico. Esa voz hace que me descubra hecha otra, otras, me asomo me descubro, la piel es el único dios posible. Y dejo espacio, en forma de apartado para las mujeres que me conmueven: mujer-hambre, mujer-tristeza, mujer-desaparecida, entre otras.  En excepto amarte la mano que me dibuja no titubea, mis pájaros están maduros. Vuelvo a ser mi único yo posible. Siempre leo y reflexiono, me cuestiono, no es una relación superficial con el propio instrumento, con el lenguaje. Y de ahí cada verso: un momento de asombro estético. Mi poesía es una reflexión de primerísima importancia acerca del lenguaje y eso se continúa a lo largo de mis cinco títulos. En Núcleo la poesía como sitio privilegiado, de espacio seguro, de epifanía, de alteridades, del descubrimiento de la concepción del mundo y de los intereses de otro, me pongo en el lugar de esa otredad alternando la perspectiva propia con la ajena. Ya en Ni hippie ni limonada si bien es sumamente generación ochentosa, la que me tocó vivir en la adolescencia, escribo desde ese presente, en el que se crea y se descubre aquí y ahora. Lo que continúa en cada poemario es el trabajo con la palabra. Las preguntas que no encuentran respuesta en un poemario, seguramente encuentran una intensidad poética en el siguiente. (Como en Terreno baldío que es el siguiente poemario, en este momento en edición) 

 

¿Para usted se nace o se hace escritor?

 

Escritura como sitio de privilegio, como espacio seguro, como necesidad. Esa necesidad de pisar el borde, de estar al límite, en el abismo es innata. Sin embargo cada día hay que cultivarla. Soy una aprendiz perseverante, soy disciplina más entusiasmo en la palabra, cada día. Yo he vivido siempre de las palabras: las que se dicen, las que se ocultan, las que se niegan, las que brillan más allá de todo entendimiento. Hay que creer en las palabras, descubrirlas, dejarlas que se oculten, hacer el amor con ellas, latir en sílabas, respirar en un fonema, encontrar el ritmo para al fin ponerle voz a los silencios, día a día.

 

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

 

Que lea mucho, que escriba mucho, que corrija (la mano que tacha es la mano que escribe de veras). Que se atreva al caos. Y rompa las reglas.

 

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?         

 

Son tiempos difíciles para la cultura, como sabemos, sobre todo para la publicación de libros de poesía. Me gusta la propuesta de editoriales independientes, de cooperativa, de trabajo respetuoso y responsable para hacer posible la publicación ya que en grandes editoriales es imposible.

 

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

 

De poesía: la Poesía completa de Gustavo Tisocco; La poesía completa de Diana Bellessi; de novela: toda la obra de Gabriela Cabezón Cámara; Todos y cada uno de los  libros de Samanta Schweblin y toda la obra de Claire Keegan; de cuentos: toda la obra de Alejandra Kamiya; de ensayos: la obra de Alicia Genovese completa. La llegada a la escritura de Hélène Cixous. Escribir, de Marguerite Duras.

 

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter, blogs etc?

 

Es interesantísimo que la poesía esté al alcance de todos. Vivimos en una era tecnológica y si la poesía se difunde en un blog, en sitios webs, en foros literarios, en revistas virtuales será motivo de encuentro con el lector, entre pares, de intercambio, de lectura y de amistad entre autores del mundo entero. Lo celebro.

 

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

 

Voy a escribir la palabra más linda que me enseñó mi mamá: ¡gracias! Yo la aprendí en francés y suena tan suavecita que da gusto: merci! La repito.

Enormemente agradecida al querido poeta Gustavo Tisocco por su trabajo amoroso en el Blog, por esta entrevista. Por la difusión de poesía, por la amistad, el cariño y el respeto del querido poeta hacia cada uno de nosotros. Po la inmensa posibilidad de ser conocida con mi palabra en tantos lugares del país y del mundo gracias a su trabajo incesante. Por el poema “Amo a un hombre pez” (mil gracias) que tuve la oportunidad de bailar en su homenaje y no voy a olvidar jamás en la vida.

 Te quiero fuerte amigo bello.

Abrazos litorales.

  

Sandra Gudiño

Wednesday, September 16, 2026

Entrevista a GUSTAVO SANTIAGO MORINIGO

 


 

¿Qué es para usted la poesía?

 

¡La eterna pregunta! en particular, para mí la poesía es un estado de ánimo, ese escozor que el cuerpo y el ser siente para manifestar  todo lo que uno lleva, eso lo digo como poeta, pero la poesía está en todo lo que nos rodea, visible o invisible, nos conmueve tanto positivo como negativamente.

 

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

 

Hoy vivo en Asunción-Paraguay y trabajo particular en mis negocios, también en Sancor Seguros. Hago ediciones, soy editor, público a otros y me autopublico,  doy talleres de poesía cuando me solicitan, de forma particular o en cooperativas, en Asunción y al rededores,  leyendo y escribiendo, teniendo vida activa en el ámbito cultural del Paraguay de forma constante.

Mis obras como Gustavo Santiago Morinigo son: (poemarios) Éter, Versamorfosis, Sinestesia, Hálito, Quántum, Aliciente,  Verborrabia, El Hombre, Delicuescencias, Latidos, Crisálida, Dulce Abismo,  20 Poemas que desgarrando y el último poema, Calíope, In Remembrance, Sería, Mea Culpa, Rumores, Divagues. En narrativa: Cuando el Silencio Susurra, El Niño Ágape y Cartas del Averno. Como Saito Mori, los libros reflexivos: Reflexiones I, II, III y Poiesis. Y los libros compartidos con Andrea Korduner y Rodrigo Fazio, los poemarios: Trsérgica Amalgama y Laberynthus Herméticos Infernalis. Así como también peesente en decenas de antologías en Argentina, Paraguay, España,  Chile, Colombia México, EE.UU y Nicaragua.

No gané ningún concurso, porque no participo.

Mi vida literaria es activa en Paraguay,  dando docencia ocasionalmente,  entrevistas, como prologuista, en Paraguay, Argentina y España, difundiendo el arte en sí y puse en pausa mi parte como artista plástico para dar a conocer todo lo que tenia guardado en poesía y una vez aquí, puse liberarme y pude hacerlo, por eso tantos libros en tan poco tiempo.

 

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

 

Comencé a escribir en la última parte de la adolescencia, en letras de una banda de Hard rock donde cantaba, luego en la facultad (estudiaba bioquímica) me picó el interés por la poesía y al poco tiempo al integrar un taller de poesía (Ara Satī), el amor fue completo, lo tomé más enserió y para siempre.

 

¿Cómo definiría a su poesía?

 

Especialmente no sabría, pero la definiría como vanguardista, surrealizante y profundamente existencial, donde la imagen poética funciona como instrumento de exploración del alma, del tiempo,  del dolor, el deseo, el amor, la reflexión,  la filosofía, la identidad y la del ser humano en línea general.

 

¿Qué autores influyeron en su poética?

 

Comencé con Rubén  Dario, Amado Nervo y Pablo Neruda, pero luego mis influencias más marcadasson los poetas, malditos, los simbolistas,  la generación del 27, los surrealistas,  Vicente Aleixandre y Mario Benedetti.

 

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

 

Despertar al lector y que vean todo lo que hay alrededor, lo bello, lo feo, todo.

 

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

 

Me sigue conmoviendo los Nocturnos de José Asunción Silva y El Silencio de Vicente Aleixandre por la intensidad, la sutileza y la increíble poética que posee, me cortan la respiración.

 

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

 

Mi lenguaje cambió mucho, muchísimo, tanto, esta mal que lo diga, que ya tengo mi lenguaje poético reconocible, según críticas recibidas.

 

¿Para usted se nace o se hace escritor?

 

Los que nacen poetas son contados con los dedos de media mano, pero se puede hacerse poeta, con la lectura intensa y permanente, la práctica y la asistencia a talleres de poesía.

 

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

 

Que lean, que practiquen, que rompan o quemen papeles, que traten de ser parte de algún taller de poesía, asistan a eventos y que vuelvan a leer, a releer y recontra leer y escribir mucho, muchísimo.

 

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

 

Creo que hay muchas oportunidades, hay muchas editoriales, aunque es caro editar, y la posibilidad de auto publicar y gratis en Amazon, con la posibilidad de proyección universal.

 

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

 

La Destrucción o el amor de Vicente Aleixandre, El Silmarillion de JJ. RR. Tolkien.

 

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter,  blogs etc?

 

Me parce genial, como Mis Poetas Contemporáneos y muchos otros sitios de poesía, revistas virtuales y físicos aún, conferencias, congresos, eventos, hay difusión y es muy bueno eso gracias a las redes.

 

 

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

 

Toda manifestación artística surge del alma. Sin alma no hay arte y sin arte, no hay humanidad.

(Saíto Mori).

 

Gustavo Santiago Morinigo

Monday, September 14, 2026

Entrevista a RICARDO RUIZ

 


 

¿Qué es para usted la poesía?

 

La poesía es un arte mayor. Parte indivisible de la cultura humana desde su inicio. Es íntima y mundana, potencia y acción dislocando los condicionamientos del lenguaje. Enunciación que reproduce a escala ampliada el acto fundante del ser humano: la toma de la palabra. Oralidad y escritura que se comparte y propone comunidad. Es Lengua Mater.

 

¿Podría usted contarnos un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

 

Nací en en la ciudad de Buenos Aires en 1953, ciudad donde resido.

 

Publiqué Racimo, Ediciones Kairós, 1980; peces del aire, inédito, 1980; Poemas, edición del autor 1982; otros cantos gallan, Libros de Navegación, 1989; tristes rüidos furias, Libros de Tierra Firme, 1990; huesos de otros vientos, Ediciones en Danza, 2015; husos del no, Barnacle, 2022 y parte de la trama, Barnacle, 2026.

 

Formé parte del grupo literario Kairós y coordiné talleres de poesía. Participé en la antología 65 poetas por la vida y la libertad, Abuelas de Plaza de Mayo, 1983; y colaboré en las revistas Xul y Casa de las Américas.

 

Dirijo la revista de poesía Presente Griego (https://presentegriego.wordpress.com/) y soy colaborador permanente de la revista latinoamericana de poesía PoesíaNo ( https://poesiaon.wixsite.com/uqbar).

 

¿Cuándo empezó a escribir? ¿Por qué?

 

Mi ingreso al mundo de la escritura poética comenzó en el cielo infinito de la lectura. Leer todo lo que cayera en mis manos desde chico y leer poesía sobre todo a partir de la adolescencia e ir conformando un universo de poetas que me producían placer y emoción, una constelación de asombros y maravillas a ser apropiadas, me llevó a la aventura de escribir.

Hay en la escritura poética no solo un antecedente de lecturas que forman un sedimento como resto o señal de sentido sino también una escucha atenta de lo que con palabras, aun las que no van a quedar escritas, se hace música. Un fraseo melódico que puede ser fluido o disonante, bordear el silencio o estallarlo.

Considero a la escritura poética una praxis, una búsqueda de sentido a partir de interrogar e interrogarme desde el lenguaje, escribo desde el deseo y la incerteza como lugar de enunciación.

 

¿Cómo definiría a su poesía?

 

Considero que Intenta cumplir con tres premisas que me parecen indispensables y que estructuran toda mi escritura: un desarrollo formal que sume materia significante, una interrogación del mundo desde la naturaleza del lenguaje y la idea de libro por encima de la mera colección de poemas.

Está marcada por la búsqueda de una voz que pueda incorporar nuevas inquietudes y desarrollos formales manteniendo un compromiso de escritura.

Creo que la forma es el ethos del arte y toda dirección de sentido está en busca de su forma. Procurar que forma y contenido se muestren como una cinta de Moebius.

Me parece una gran parte de mi producción poética está atravesada por un pensamiento especulativo y cierta incorporación de los discursos de la historia. El lenguaje en funcionamiento, la toma de la palabra, en tanto parte de la naturaleza humana se realizan en distintas lenguas que son siempre históricas. Estos discursos se hacen evidentes en mi poesía. Trato de mantener presente estos conceptos ante las innumerables preguntas y decisiones que plantea la escritura poética. Sobre esos escritos trabajo por despojamiento tratando de lograr la mayor condensación de sentido. El resultado son esos versos cortos, un decir quebrado y de respiración ceñida. Un ritmo y un tono que incluyen la voz y silencio. Trabajo con cuidado sobre la visualidad en la página y los cortes de estrofas y versos. Una disposición que también pueda ser leída lúdicamente por el lector.

 

¿Qué autores influyeron en su poética?

 

Mis lecturas siempre fueron eclécticas desde donde recuerdo. Se entremezclaban las lecturas de poetas de distintas vertientes y procedencias. Solo por citar algunos he leído profusamente a Pablo Neruda, Federico García Lorca, Juan Gelman, César Vallejo, poetas del Siglo de Oro españoles, Hans Magnus Enzensberger, Bertolt Brecht, Carlos Drummond de Andrade, también y muy especialmente a mis contemporáneos y un largo etcétera tan extenso como la ausencia de quienes podría nombrar también.

 

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

 

Lograr producir belleza con la reducción de la palabra a lo esencial a través de una escritura despojada y sugerente que implique al lector en ese decir y su contingencia.

El crítico literario chino Liu Hsieh en su tratado de estética La mente literaria y la talla de dragones, escrito en el siglo V, dijo que “para expresar las emociones se necesita viento y para organizar las palabras se debe tener hueso”. Tallar sobre ese hueso y que ese hueso cante.  

 

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

 

Siempre elegiría alguno de los más recientes porque reflejan mis actuales preocupaciones y valoro su concreción en un poema.

Uno entonces de parte de la trama.

 

sostener

una idea

 

mientras cae

 

su caída

cuidar

 

a quienes

por ella

con ella

caen

 

pluma

o piedra

en el vacío

 

iguales

cayendo

 

quienes

sin ella

no pueden

levantarse

sobre

la sombra

del caer

 

en nuestro

su cuerpo

de verdad

 

sostener

cuidar

esa idea

 

con ella

alzarse

otra

 

y

otra vez

 

 

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

 

Creo que desde los primeros intentos de consolidar una voz poética hubo un avance desigual hasta mis primeros libros editados donde se desarrolla un planteo más acabado. Un cambio más acentuado se puede reconocer en los últimos tres libros hacia una escritura de mayor condensación y complejidad formal.   

 

¿Para usted se nace o se hace escritor?

 

La escritura poética es una praxis singular que nos implica por completo: nos hace en la medida que la realizamos.

 

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la palabra?

 

Fundamentalmente leer. Creo que el camino principal a partir del cual se abren infinitos senderos es la lectura permanente de clásicos y modernos de la poesía ya sea de autores de nuestra lengua o de otros idiomas. Y luego escribir sin pausa, pero sin prisa para dar por terminado y publicar un escrito.

 

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

 

La industria editorial sigue los avatares de la economía en un sistema que poco le interesa la cultura. Creo que habría que distinguir la industria editorial cada vez más concentrada y dependiente cuyo fin último es la valorización mercantil de la producción y difusión que realizan los pequeños sellos editoriales que sostienen al libro en primera instancia como bien cultural. 

 

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc. ¿Cuáles recomendaría?

 

Me resulta difícil establecer una recomendación en particular. La lista sería inabarcable. En general recomiendo ahondar en la lectura de distintas tradiciones desde los clásicos hasta los contemporáneos con el placer que nos brinda la curiosidad.

 

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, newsletters, blogs etc.?

 

Formas de las cuales debemos apropiarnos a pesar de sus limitaciones para difundir poesía, tarea que debe ser un compromiso de todo poeta, no solamente de la obra propia sino muy especialmente de la de otros.

Tengo un blog Presente Griego / Revista de Poesía (https://presentegriego.wordpress.com/). En el mismo se realiza una mirada sobre la poesía argentina y extranjera desde lo político del lenguaje en tanto oposición a la política como lengua del poder.

También difundo a través de una página de Presente Griego en Facebook y en mi página personal de esta red social.

Por otro parte realizo notas, traducciones y difusión como colaborador permanente de la revista de poesía latinoamericana PoesíaNo que además de su edición física como revista libro tiene una edición virtual en internet ( https://poesiaon.wixsite.com/uqbar.

 

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

 

Un agradecimiento fraterno a la tarea de difusión que realiza a través de los años Gustavo Tisocco con Mis poetas contemporáneos con amplitud y ahínco encomiables.

 

Ricardo Ruiz

 

Sunday, September 13, 2026

Entrevista a DEMÉTRIO PANAROTTO

 


 

¿Qué es para usted la poesía? 

 

La poesía es un acto, un gesto, de provocación. Este acto, para mí, surge de un mecanismo de encuentro, de satisfacción, del disgusto, de mera percepción… ocurre entre la biblioteca y la calle, entre la calle y la biblioteca (en este caso, la casa, el refugio: hay diversas puertas, esfínteres, que me permiten o me impiden circular. ¿Cómo supero estos obstáculos?) La poesía surge en estos espacios intermedios y, sin embargo, puede constituirse independientemente del medio: puede ser a través de la palabra en el blanco del papel, de la imagen, de la palabra en la imagen, de la imagen en la palabra, de la palabra en la canción, de la palabra como arte en todo su proceso de constitución, como presencia y como ausencia; de la palabra que palpita y reverbera en los cuerpos de los poetas, en sus miembros vitales y, por supuesto, en aquellos que parecen superfluos para la mirada policial o desprevenida. Percibir la poesía en el empeine, en el mechón de pelo, del mismo modo que se da importancia al lenguaje ya contaminado del corazón. Observar el arcoíris que se forma en un escupitajo es también un encanto poético. 

 

¿Podría usted contarnos  un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria? 

 

Nací en Chapecó-SC, en 1969. Tengo un doctorado en Literatura (UFSC) y estoy realizando mis estudios postdoctorales en educación en la UFGRS. Soy profesor de guion en el curso de Cine de UNISUL. Músico, guionista, poeta, escritor e ideólogo del programa Quinta Maldita (en la webradio Desterro Cultural) y del Festival de Literatura PIPA (junto a Juliana Ben) y consultor del proyecto Procura-se um Leitor. Desde el año 2000 imparto cursos en las áreas de Literatura, Música y Cine. Entre los eventos en los que participé a nivel nacional y internacional, cabe destacar: P.E.R.I.F.É.R.I.C.O, 2014 (residencia musical) y Poética, 2015 (residencia de poesía), realizados en el Espacio Cultural Escuela Sesc - Río de Janeiro-RJ; participé de tres etapas (que abarcan los estados de BA, PE y ES) del proyecto Arte da Palavra, 2018, Circuito de Autores, SESC Nacional; Proyecto Escuela Escritora, 2019, curso de escritura para niños, Sesc - Santa Catarina; Vapoesia Argentina, Buenos Aires y Mendoza, 2021; Festival Internacional de Poesía En el Lugar de los Escudos, México, 2022, 2024 y 2026; Jamming Poético, Venezuela, 2022; Participé del 5º Festival Literário de Itajaí, 2022; Lancé el libro Sem ensaio em Lisboa-Portugal, 2022; Raias Poéticas, Famalicão-Portugal, 2023; Poesía Trans-Atlántica, Lisboa-Portugal, 2022 y 2023; Lancé el libro Carta a Horácio, Feira do Livro de Lisboa- Portugal, 2024; Lancé Carta a Horácio en el Terceira Margem, Barreiro-Portugal, 2024; 2ª Festa Literária de Chapecó, Chapecó-SC, 2024; FliPomerode, 2024; A Feira do livro, Pacaembu-SP, lanzamiento del libro Cinematografia Lusitana, 2026.  Publiqué entre otros, "Mas é isso, um acontecimento" [Editora da Casa, 2008, poemas]; "Ares-Condicionados" [Nave Editora, 2015, cuentos]; "A de Antônia" [Miríade, 2016, infantil]; "18 Versos para o funeral de Demétrio Panarotto" [Papel do Mato Oficina Tipográfica, 2018, poemas], "Tratamento da Imagem" [Patifaria, 2018, cuento]; "Arquipélago" [Patifaria, 2018, infantil], "Lotação" [Medusa, 2018, poemas]; "Vozes e Versos" [Martelo Casa Editorial, 2019, poemas], "Cerzindo e Cozendo" [Butecanis Editora Cabocla, 2020, poemas], "Privado" [Butecanis Editora Cabocla, 2021, cuentos], "6 Poemas" [Butecanis Editora Cabocla, 2021, poemas, edición bilingüe, Español/Portugués], “sem ensaio” [Kotter Editorial, Portugal, 2022, poemas], “Não dá pra carregar nas costas” [Papel do Mato Oficina Tipográfica, 2022, poemas], “Navalha” [Traços & Capturas, 2023, novela], “Olhos” [Kotter Editorial, Brasil, 2024, poemas], “Carta a Horácio” [Kotter Editorial, Portugal, 2024, ensayo carta], “Carpincho”, [Papel do Mato Oficina Tipográfica, 2025, prosa], Cadernos de Cinema [Casa Três, 2025, ensaios] Cinematografia Lusitana [Edições Jabuticaba, 2026, poemas], además de algunos textos (publicados en revistas, sitios web y blogs en Brasil y en el extranjero), discos (Banda Repolho y proyecto Irmãos Panarotto) y películas. Reside en Florianópolis-SC, Brasil. 

 

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué? 

 

Comencé a escribir letras de canciones en mi adolescencia. Toco la guitarra desde los diez años, asistí a clases de música de niño, pero después de empezar a tocar, después de tener mi primer grupo musical, me dediqué a aprender de los diversos amigos que el mundo de la música me brindó. En la transición a la adultez, el espacio para componer canciones no se redujo, pero parece que generó otra necesidad: texto poético en papel, sin el apoyo de la melodía. Comencé a escribir verso y prosa sin diferenciarlos. Luego vinieron mi licenciatura en Literatura, mi maestría y doctorado, y la docencia, pero siempre supe que el espacio artístico me ayudó a sostener el espacio de la investigación y el aula, como si, como yo pensaba, estas cosas fueran inseparables. Naturalmente, del mismo modo que la docencia y la investigación provocaron otras “errâncias” en mi proceso de escritura. 

 

¿Cómo definiría a su poesía? 

 

Creo que acompaña los altibajos de mi vida. A veces mis poemas son más ácidos, más amargos; otras veces, más dulces; y otras logran equilibrar dulzura, acidez, amargura y una pizca de sal. En resumen, están llenas de “los saberes y los sabores”, como nos dice Barthes, coincidiendo con otros que han abordado este tema, que ensamblan y reensamblan nuestras experiencias y que, por una razón u otra, nos motivan a escribir. 

 

¿Qué autores influyeron en su poética? 

 

El abanico de autores es vasto y cambia según las exigencias de la vida. Con esto quiero decir que leer a Borges de forma casual en casa, junto al mar, un domingo por la tarde, es distinto a leerlo para un trabajo universitario y, por extensión, aún más complejo que leerlo cuando hay que impartir una clase sobre este renombrado autor. Sabiendo que tanto la sencillez del primer momento como la pretensión del segundo se ven superadas por un elemento de asombro que, por extensión, se refleja en mi escritura. Es decir, no solo los autores que me influyeron —en este caso, Ovidio, Horacio, Plutarco, los poetas provenzales, Gregório de Matos, Euclides da Cunha, Machado de Assis, Oswald de Andrade, Mario de Andrade, Clarice Lispector, Guimarães Rosa, Érico Veríssimo, Mario Quintana, Carlos Drummond de Andrade, Manuel Bandeira, Jorge Luis Borges, Octavio Paz una lista interminable de autores contemporáneos, incluido César Aira…— sino también el momento de mi vida en que los leí. Sin embargo, debo decir algo que refleje mi forma de pensar sobre el texto: mi escritura cobra mayor fuerza cuando choca con referencias de otros campos del arte, como, por ejemplo, el poder que emana del cine. En ese punto, a esta ya extensa lista de autores se sumarían nombres como Alejandro Jodorowsky, Pier Paolo Pasolini, Béla Tarr, Peter Greenaway, Glauber Rocha, Agnes Warda, David Lynch, Buñuel, Lucrecia Martel, Jorge Sanjinés, Nuri Bilge Ceylan, por mencionar algunos… 

 

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética? 

 

El final inevitable es el olvido; lleva tiempo, pero no mucho. 

 

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué? 

 

«Hay cadáveres», de Néstor Perlongher. Especialmente por la belleza poética y rítmica que compone los versos. En la puesta en escena de los versos (un montaje cinematográfico), se aprecia una falsa precisión en la disposición de las palabras, donde los versos no repiten la estructura, sino que se ajustan para dar fuerza a la lectura. Una síncopa que se reinventa a lo largo del poema, potenciando los juegos sonoros, por qué no, los melódicos, las pausas en la respiración, en un lenguaje que recupera históricamente imágenes que nos muestran el lugar que ocupamos en el mundo contemporáneo. Es como si pasado, presente y futuro se encontraran en un mismo poema. Es la comprensión de esta dureza, creo, lo que nos fortalece ante las calamidades que nos impone la vida.

 

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

 

Cambió con cada poeta, escritor, cineasta y artista que incorporé a mis lecturas, a mi comprensión del arte, entre lo que tiene poder, lo que respeto, incluso lo que me gusta, o incluso lo que no significa absolutamente nada para mí. Creo que estos cambios se perciben en la forma en que me permitieron comprender el lenguaje, antes que nada, como algo que trasciende un estilo. No me veo, por ejemplo, afiliado a un género literario; me encuentro, en abundancia, absorbiendo las diversas posibilidades de escritura que cada uno de estos movimientos y autores ofrece como un recurso y no como una mera percepción. 

 

¿Para usted se nace o se hace escritor?

 

Nacer escritor puede ser solo el primer paso para convertirse en uno. No nacer escritor es casi lo mismo. Lo que define a un escritor es el largo camino recorrido, lleno de desafíos, decisiones y la capacidad de transformar esos desafíos en experiencias de aprendizaje que se convierte en un poema, una historia o una canción. La pregunta que me queda es: ¿de qué lado me encuentro en el espacio social, después de tanto tiempo, de esta vida que yo llamo mía? ¿Qué decisiones tomé que me trajeron hasta aquí y que dan forma a mi escritura? 

 

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

 

Las palabras son, siempre han sido y siempre serán, algo vivo. Intentar aprisionarlas en un poema empapado en éter y encerrado en una botella pequeña es reducirlas al plano vegetativo, el primer paso, creo, para contribuir a reproducir lo más perverso de la estructura histórica, social y política en la que vivimos. La poesía, aunque no lo parezca, es algo serio. Necesitan cuidados, mucho trabajo. Por favor, dejemos que las palabras vuelen como pájaros. O, dicho de otro modo, no hablemos de pájaros que aprisionan palabras en una jaula. 

 

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

 

Como una industria. Entendemos la palabra literatura, tal como la conocemos hoy (aunque en lenguas latinas existe desde el siglo XV), desde el momento en que la Revolución Industrial y la Revolución Francesa se consolidaron como tales en la sociedad. Desde entonces, de diversas maneras, el libro ha sido cooptado por el mercado, por lo que se ha definido como buena o mala literatura según ciertos parámetros comerciales o por la perspectiva académica (una sobre la otra, mercado y academia, como un ouroboros). El mercado actual es un reflejo de esta historia, y de la que la precede. Nosotros seguimos, como una forma de mantener el placer del libro en sí, dialogando con aquellas personas, principalmente del mercado editorial independiente, que en algún momento no reproducen la perspectiva perversa del mercado.

 

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

 

La Biblia, por supuesto, debe leerse, por favor, sin buscar verdades, respuestas ni concesiones. 

 

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter,  blogs etc? 

 

Todas son bienvenidas. Pero a menudo me parece necesario retomar una idea que siempre ha sido muy importante para mí. Una no sustituye a la otra. Sutilmente es decir, el libro sigue siendo, desde el principio de los tiempos, la mejor manera de difundir el texto. Y así sea. 

 

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

 

¡Larga vida al blog y al proyecto en su conjunto, Gustavo! Siempre es un placer poder contribuir de alguna manera. Estoy a tu disposición. 

 

                                                   That's all folks!

 

Demétrio Panarotto

Friday, September 11, 2026

Entrevista a CLAUDIA TEJEDA

 


¿Qué es para usted la poesía?

 

La poesía para mí es un órgano vital, un tercer pulmón, un punto de apoyo para mantener el equilibrio. Es umbral entre lo que se nombra y lo que no se puede definir. Es trabajo con la palabra. Una búsqueda que no termina.

 

¿Podría usted contarnos  un poco de su vida, de sus obras publicadas, sus premios, su actividad literaria?

 

Como poeta participo de muchos espacios, fui promotora para la lectura en el proyecto de la Biblioteca Popular Sarmiento, dí talleres de animación a la lectura para padres, talleres de escritura para niños y adolescentes, participando en maratones de lectura locales. Organizo el Café literario de las malas compañías y el encuentro de verano Poesía en ojotas. Participé de mesas de lectura y encuentros internacionales. Fui jurado de concursos. Prologué y presenté libros. Di talleres de ontoescritura. Me formé en Arteterapia, Risoterapia y ludopedagogía, coaching ontológico. Realicé recitales poético-musicales. Fui parte de la Noche de los Museos en mi ciudad. Trabajé en dos proyectos de la Estancia Jesuítica sobre “memoria afro” y un homenaje a una vendedora de pan de nuestra ciudad como recuperación de nuestra identidad, junto a la gente del taller de escritura creativa que coordino. Soy narradora oral fuera de estado. He hecho algunas travesuras en literatura infantil.

Sigo formándome, creo que aún me falta mucho que aprender.

 

Obras publicadas

 

Comencé a participar en concursos y a obtener reconocimiento, entonces junté varios trabajos y coraje, le mostré ese desorden a Oscar Salas y me animó a publicar el primer libro de poemas y relatos “De hiedras y grietas” Los regalé casi a todos. Después publiqué Como racimo de abejas (microficción) Andamios de pan (poesía) El rayo imperfecto (1er. premio poesía  Grupo Paco Urondo) Con Carlos Medina publicamos  Anisacaterías.  Un ojo con patio – poesía -Los ángeles no tienen tumba  y después Trencadís, poemas de amor irregular - Mentiritas y enredos para leer panza arriba- (infantil) - Libreta de almacén – poesía- Mención en el Concurso Bioy Casares - Vapor de los membrillos- Antología personal Premio convocatoria Elandamio ediciones.

Pájaros en la cabeza – poesía infantil – Después del destierro – poesía- Colección

Ellas -

Un ropero que maúlla – poema ilustrado (infantil) El libro de Joel – plaqueta –

Adivinero natural (Mamíferos)– colección de adivinanzas -Francés de bazar - crónicas

cotidianas - Y  Objetos perdidos - microficciones -

También participé en varias antologías

 

Premios:

 

1982-  Mención poesía Concurso Dirección de Cultura Alta Gracia

1985 – 1º premio Concurso “Síntesis descubre creadores” poesía – cat. jóvenes 1987-  1º premios Grupo de teatro “Arcoiris” – cuento

1997 – Mención Certamen Nacional Farruco Hermida – Deán Funes- poesía 1998 – 1º premio poesía – Concurso provincial Falla

1999-   1º premio poesía – Concurso provincial Falla 2001-   Mención poesía – Concurso provincial Falla 2003 – 1º premio poesía – Concurso provincial Falla

2004- 2º premio poesía – Concurso provincial Falla

2005- 2º premio poesía – 1º premio cuento – Concurso provincial Falla 2006 – 1º premio cuento – Concurso provincial Falla

2009-  Mención poesía – 9º Letras Guanusacate Jesús María

2010 – Finalista en poesía Reunión de Voces- Grupo Pretextos-Bs. As.

Mención poesía – II Certamen Nacional “Sendero de palabras” –Las Varillas- Cba. 2º Mención poesía – II Certamen Nacional de poesía “Ramón Emilio Charras”

Distinción de API Artistas y pensadores independientes por la obra poética,  en el

marco de la XXV Feria del libro Cba 

1º premio Cuento breve –Certamen Noches de poesía – Alta Gracia

1º premio poesía – Certamen Noches de poesía- Alta Gracia  2011 – Finalista en poesía Reunión de Voces- Grupo Pretextos- Bs. As.

1º premio III Certamen nacional de poesía “Sendero de palabras”  – Las Varillas – Cba. 1º mención SADE seccional Cba. – poesía

2º premio narrativa breve – Noches de poesía – Alta Gracia

1º premio poesía – Concurso provincial Falla – Alta Gracia 

2014 – 1º premio edición – Concurso nacional Paco Urondo – Villa María 2016 – 1º premio Abrazo de voces – XII Encuentro Pretextas – Bs. As.

2019-  3era. Mención Concurso Nacional de poesía y cuento “Adolfo Bioy Casares” categoría poesía

2020-  Tercer puesto Concurso de poesía – SADE San Miguel- Bs. As.

Finalista del premio poesía Rubén Reches – Páginas de Babel – Ediciones Ruinas circulares en varias ediciones

2021 – Mención Certamen Quinto elemento

2023- Mención premio Concurso Anual Fundación Argentina para la poesía

 

¿Cuándo empezó a escribir? ¿por qué?

 

De chica me gustaron las palabras, ampliar mi vocabulario, trabajar las imágenes, impactar a algún lector con mis exageraciones. Escribía para la complacencia de mi maestra y para el orgullo de mi madre. Cuando mi madre murió,  escribía para retener su olor, sus gestos, para inmortalizarla. Escribía para imaginar otra realidad en medio de la neblina. Escribía porque me enamoraba y se enamoraban mis amigas y me pedían poemas de amor a la hora de Geografía. Y yo estaba en el corazón de todas las enamoradas sufriendo con cada una, viviendo esos amores como si fueran míos. Escribía para comprender, para saldar una deuda con la vida y sentirme valiosa porque era capaz de lograr una metáfora. La poesía salva y me salvó. Después comencé a formarme, a aprender, a ampliar el mundo. Todavía sigo aprendiendo.

 

¿Cómo definiría a su poesía?

 

Mi poesía intenta recuperar lugares cotidianos, ver el mundo en el fondo de una tacita de porcelana. Mi poesía completó el árbol genealógico que me falta. Hay mucho patio y mucha observación. Hay ventanas hacia otras realidades. Hay mudanzas y futuro. Sé que mi poesía no va a cambiar al mundo con un verso, pero intenta parecerse a un trapito húmedo sobre una frente afiebrada.

 

¿Qué autores influyeron en su poética?

 

Juan Bughi me deslumbró en la escuela y la poética de Juan Ramón Jimenez, después Borges, Cortázar, Pizarnik, Manuel del Cabral, Girondo, Huidobro, Gelman, Drummond de Andrade, Pessoa, Madariaga, Varela, etc. Poesía japonesa, los malditos. No sé , creo que si nombro a todos, no terminaría jamás. Wislawa, Varela, Watanabe, Oteriño, Silber, Negroni, etc. Nuestros compañeros de lectura. Todo de algún modo nos influye, nos convoca a seguir una conversación con el poema que otro comenzó.

 

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

 

La poesía no tiene un fin, según creo. No intento convencer a nadie de nada con mi poesía. Solo intento rozar el corazón de quien la lee.

 

¿Qué poema elegiría usted si tiene que optar por uno en especial? ¿Por qué?

 

Si tuviera que elegir uno y solo uno, sería el de Jorge Leónidas Escudero:

 

A OTRA COSA

 

¿Pongámonos bien la vida

que nos pusimos del revés?

En vez de alimentar historias de plomo

digamos cosas fáciles.

 

En vez de hacer de perro del hortelano,

o llorar a la luna porque no nos quieren,

echemos pájaros en el jardín de las preciosidades.

 

Probemos saludar a desconocidos

a ver si aparece el amor,

pues qué delgado está el mundo,

qué pálido, y necesita apoyo.

 

Aventa una palabra uno y afecta al tiempo futuro;

por eso hay que hablar con cuidado

y sonreír más.

 

Pongámonos bien la vida a ver qué pasa,

pues así como estamos se han desequilibrado

los bancos de las plazas

y si no intervenimos

¿a dónde va a ir la gente a tomar aire?

 

¿Por qué? Porque la poesía es ese banco de las plazas donde ir a tomar aire.

 

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

 

He quitado adjetivos principalmente. Quizás me permito más lo narrativo. Sigo explorando las posibilidades de la poesía. Intento gobernar las obsesiones aunque a veces se adueñan del papel y siguen hablando de lo mismo, porque todo lo que le pasa al mundo es una cuestión de amor y desamor.

 

¿Para usted se nace o se hace escritor?

 

Se nace sensible, pero quienes escribimos nos aprovechamos de eso, lo exageramos. Pero no todas las personas sensibles escriben. El escritor se preocupa por eso que nadie observa y se pierde, se obsesiona por los detalles, por la palabra exacta. Creo las experiencias de vida  inciden en la manera de acercarnos a la poesía. Y donde hay un poeta hubo algún docente o algún familiar que alentó ese fueguito para que no se perdiera.

 

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este bello camino de la PALABRA?

 

Que escriba para no perder a su niño interior. Que juegue con las palabras, que lea y explore todas las voces poéticas. A escribir se aprende escribiendo. Que se permita los errores porque somos humanos. Que no entregue su esencia a lo artificial.  Como dijo Samuel Beckett  «Inténtalo de nuevo. Fracasa de nuevo. Fracasa mejor»

 

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

 

Es complejo el tema. Las pequeñas editoriales luchan por sostenerse. Algunos, los menos, recurren a convocatorias sin costo para los poetas, inventan recursos para hacerlo posible, publicitan, distribuyen. Pero es difícil para su estructura llegar donde llegan las grandes editoriales. A los poetas nos falta el apoyo económico para editar.  La mayoría de las veces, editar es un esfuerzo del bolsillo del autor o bien una tarea de preventa.

 

Si tuviera que recomendar un libro de poesía, prosa, cuento, novela etc ¿Cuáles recomendaría?

 

El libro del pescador - poesía de Roberto Malatesta

 

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, ñusleter,  blogs etc?

 

Me parece una posibilidad muy interesante. Desde que la poesía se comparte en redes, los accesos se han facilitado, por ejemplo, la página de Gustavo es un abanico de voces poéticas sin fronteras. Todo el tiempo estamos descubriendo un poeta diferente que vive del otro lado del mundo y que si no fuera por la virtualidad no sabríamos que existe. También existe el riesgo de fuentes no confiables, trabajos realizados con IA. Pero por suerte son los menos.

 

Por último ¿Quiere usted agregar algo?

 

Agradecer tu trabajo generoso de abrirnos la puerta y difundir nuestras voces. Gracias Gustavo, siempre.

 

Claudia Tejeda